La exhibicionista
Por Mariana Jano

Todo transcurre dentro de un encantamiento sospechoso. La belleza por ejemplo puede surgir de una lluvia eléctrica y la actriz continuar la escena teatral en una escena cinematográfica.Una actriz porno de cine por un accidente se conecta con ella misma y tiene la oportunidad de vivir una nueva percepción de la vida; así, al sentir las caricias del agua de la tierra o el pasto se permite ya no naufragar en el instinto.

“Tenemos la atracción a la culpa y esa puerta donde está guardada la sexualidad se vuelve más difícil” Adiós a los tabúes, con placer escuchamos un lenguaje de fresco desenfreno que va del erotismo a la sexualidad en un ritmo que no deja parpadear al espectador.

Los autores: Zaneta Sailerova y Salvador Garcini en secreta complicidad relatan cómo se puede subir del infierno y bajar del cielo para permanecer con los pies sobre la tierra, con algún tropezón a voluntad en un monólogo del todo veraz.

La sanación a veces conlleva dolor, éste es el caso de cualquier mujer en la situación del personaje. Ella se siente mal por no poder separar el desprecio del perdón, un desprecio que se desprende de un conflicto familiar, y aún un conflicto más íntimo.

El montaje luce extravagancia, no podría ser más completo. La dirección apunta hacia un geniecillo llamado Salvador Garcini, actor, director además de teatro de cine y TV , su trabajo va de lo sutil a lo sublime. Por su parte la actriz Zaneta Seilerova cumple con cabal recreación y disciplina enriqueciendo el montaje; su papel exige a una mujer muy guapa, atributos que posee de sobra y muestra sobre todo con talento.

La escenografía y vestuario de Eloise Kasan, y la producción no escatiman y cambian constantemente en un ir y devenir de movimientos, así las escenas se enriquecen notablemente y una moto que flota no es problema, una gran tina, un baño o una cocina, se ven, no se sugieren y en compañía con la vivacidad musical todo rejuvenece.

La exhibicionista es un delicado erotismo que va hacia lo místico del teatro. Sin duda un montaje vigoroso y brillante. Sacuda por una noche la rutina y corra a verla.

La exhibicionista de Salvador Garcini y Zaneta Seilerova; Dirección de Salvador Garcini; Asistente de dirección Tina French; con Zaneta Seilerova; Escenografía y vestuario de Eloise Kasan; Dirección artística y realización de video de Lars Herrmann; Producción Boom entretenimiento.

Centro Teatral Manolo Fábregas, Velázquez de León 31, Col. San Rafael (atrás del Teatro San Rafael) funciones lunes, martes y miércoles 20:30 hrs. Tel.55 92 07 51
$250 y $300


Invitacióbn para la obra La exhibicionista a las 5 primeras personas que contacten
a marianajano@hotmail.com

 

El secreto que separó a los hombres de las mujeres 
Por Mariana Jano

No sé a  ciencia cierta como aquella noche el Teatro Polyforum se convirtió en una especie de bar, sí, junto a los asientos había un
hueco en donde cabía “un trago”.Bueno, ya sentada en medio del ocio y entre que dan la tercera vi pasar alguna bebida a la sala, alguna de ellas lucía como escocés con agua. ¡Bah! No hay mucho sabor en eso!

La mayoría de la audiencia eran damas jóvenes, aunque también había maduras y las ya entradas en edad; uno que otro hombre se hundía en el asiento quizá por el promocional que decía “Por favor no traigas a tu galán sólo a tu mejor amiga” en fin, la cita era de género y había buen número.

   Hubo música en vivo, después conoceríamos a los responsables: Lucio, Dante, Josue y Jorge, sin apellido por esa noche, ante la música apareció un actor, muy bueno por cierto, de nombre Tomás Goros, él con la queja de que los hombres no la pasan tan bien con su constitución física, ilustrativo el muchacho provocó risas, luego carcajadas.

   La mofa y variedades expuestas  sobre los entes masculinos dieron la pauta para un inicio exitoso.

   El actor sin la oscura fealdad de la fustración o esperanza perdida en el amor habló en un tono sexual, quiero decir, bueno ya saben, de que nada funciona bien con cierto tipo de equipaje masculino.

   Después entró un sexólogo de nombre Rubén Carvajal, con el comportamiento clásico de tales individuos, quienes podrían ser capaces de cambiar a un cavernícola en lesbiana por cinco mil dólares. El hombre en turno habló en tono jocoso de problemas latentes.

   A las casadas les preguntó por ejemplo si creían al 100% en la fidelidad de su esposo, el 99.9 % dijo que no y esa misma mayoría aceptó no utilizar protección a la hora de tener relaciones íntimas, de  inmediato se hicieron merecedoras de una palabrota.

   Preguntó también qué se debe decir ante una mala relación sexual. Nadie supo contestar y es que dijo no se debe decir nada.

   Temas diversos desfilaron esa noche como la virilidad, la disfunción, las obligaciones de pareja, el instinto, el erotismo, los sentimientos, el amor… aclarando sí, que no buscan la igualdad, porque las diferencias entre hombres y mujeres no se logran con el sometimiento, se trata en cambio –dijeron de la reconciliación en la pareja y entender que hombres y mujeres son complementarios.

   Tomás Goros y Rubén Carvajal invitaron a una dinámica  a algunas participantes del público quienes aceptaron gustosas y obsequiaron un libro a la menos tímida…

    El secreto que separó a los hombres de  las mujeres son también confesiones, de dos hombres que animan, cuestionan y divierten en forma sí, por demás picosa.

 

El secreto que separó a los hombres de las mujeres con Tomás Goros y Rubén Carbajal. Teatro Poliforum Cultural Siqueiros. Insurgentes Sur 701 Col. Nápoles  55 36 45 20 al 27. Funciones miércoles 8:30 a 11:00 p.m

 

Muerte parcial
Por Mariana Jano

El inicio es apenas una brevísima mirada al lugar del crimen. Cinco cadáveres aparecen sentados con los rostros ensangrentados.
¿Inconforme con su vida? Podría morir ficticiamente y volver a empezar, pero no sin antes prever lo que puede ocurrir en el camino. Es ésta una de las premisas de Juan Villoro en Muerte parcial.

Verlos aquí, a todos viajando, aún sin destino un día nubloso cuya tarde está avanzada… viajando ¿en dónde? Al escalar una montaña cuatro montañistas sufren un accidente y aprovechan la ocasión para hacerse pasar por muertos e iniciar nuevamente; un “colado” integrará su nuevo futuro del todo incierto.

Más pronto que aprisa Juan Villoro se convirtió en prosista celebrado en nuestras letras, ha escrito, novela, cuento ensayo, crónica, guión cinematográfico, entre su numerosa obra Palmeras de la brisa rápida, La alcoba dormida, Baterista numeroso, Dios es redondo, o Los culpables, ha obtenido reconocimientos y premios como el Xavier Villaurrutia por  La casa pierde o el premio Herralde de novela por El Testigo.

Con poco más de 50 años, últimamente ha escrito teatro, Muerte parcial es su primera obra,  y se dice ya tiene la segunda con planes de montaje El filósofo declara, y quizá hasta la tercera porque se dispuso a trabajar en una trilogía. Pero el teatro no le es ajeno, pues si bien cuando era niño participó en varias obras, en la adolescencia en creación colectiva hizo Crisol, ha traducido además obras de Pinter, Beckett y Heiner Müller y en  últimas fechas trabajó en una versión de una obra de Goethe, próxima a estrenarse, para él cualquier bicoca,  porque vivió en Alemania…

A Sam, vendedor de Bienes raíces, su vida matrimonial no lo hace feliz, Roy vende mascotas y es pareja de Bruno, un locutor famoso, Sandra es instructora y se convierte en la pareja de Sam y Ernesto Velarde, es  un político a punto del desprestigio, él es el encargado de darle forma al nuevo plan.

Regina Quiñones, la directora, mueve a Sam (Esteban Soberanes) para que bese sensualmente los pies de Sandra (Violeta Sarmiento). La intimidad se presta para  que se sepan los temores de Sam, de lo que le ocurrió a su hija…

Samuel y Sandra no están en ningún departamento amueblado, lo anodino ha pasado a ser prácticamente inexistente casi igual que la utilería adiós a las revistas en desorden y hasta al plato con los restos de comida… la puesta en escena ignora muchas de las acotaciones, lo que en éste montaje más que aportar quita, aquella visualización compartida del autor simplemente desapareció y en su lugar ¿qué aporta  la ausencia?
 
Por otra parte, en una íntima salita, platican Bruno (Fernando Becerril) y Roy (Mauricio Isaac). “No sabes tratar a las aceitunas. Ni a los ostiones ahumados”, le dice Bruno a Roy reprochándole sobre sus modales. El humor de Villoro, se antoja delicioso, creativo, a veces negro e irónico. Roy le contesta “Está bien: yo nací en un agujero, pero por lo menos sé quien fue Hitler. A lo que Bruno pregunta “¿Quieres hablar de pintura? (Roy no contesta, mira a Bruno perplejo) Adolf Hitler y Osakar Kokoschka, que pintaba un poco mejor nunca se perdonó haber ganado. Si Hitler hubiera ganado la beca, no habría destruido Europa”.

Con la llegada del político (Eduardo Candás) la dirección se torna más dinámica y el argumento da un giro inesperado.

Al parecer no todos tienen motivos poderosos para querer renunciar a todo e iniciar de nuevo, y sin embargo les basta con ver un poquito y encontrar una  vida lista para caer en una fosa común; no son fatalistas, ni necesitan tener plumas para querer desplegar las alas, tal predilección entonces no debe extrañarnos.
 
Como en el teatro del absurdo los personajes reflejan angustia y escepticismo que no da sentido a los valores por los que hasta entonces se han regido. Su posición en la vida no es segura. Bien se pregunta Villoro en el programa de mano “¿Es posible inventarse una posteridad sin morir en el intento?

En Muerte parcial se reconoce la voz del autor, la que conoce, gusta y juega con la  palabra, y hay mucho más que gatos que no producen alergia, metáfora de sus personajes, zozobra que invita y atrapa.
  
 Muerte parcial  Dramaturgia, Juan Villoro; Dirección y Adaptación de vestuario, Regina Quiñones; Escenografía, María Fernanda Dibildox y Janett Maggi; Iluminación, Lydia Margules; Diseño Sonoro, Nicolás Cruz Parker; Video, Julián Gleizer; Diseño de imagen gráfico, Carlos Somonte; Actuaciones de Fernando Becerril, Esteban Soberanes, Mauricio Issac, Violeta Sarmiento, Eduardo Candás y  Randú Ramírez; Coproducción de teatro UNAM-INBA.  Teatro Santa Catarina. Jardín Santa Catarina 10, Plaza Santa Catarina, Coyoacán. Boletos $140.00 con descuento del 50% a estudiantes, maestros, UNAM, INAPAM y jubilados ISSSTE e IMSS. Jueves $30.00

 

La Trouppe en Trupefolis
Por Mariana JanoAún no entra la primera llamada cuando el barrendero ya está con su escoba bajo su butaca, la luz ilumina el cínico acto en donde participan sus pies, por otro lado, la dulcera, le pide que lea un mensaje y un pequeño incauto casi le grita que le apestan las patas, un pleito entre señoras deja boquiabierta a otros más allá que apenas y escuchan un ¡comenzamos!

Un momento, la función comenzó un día antes en Huamantla, Tlaxcala donde La Trouppe en el cierre del 24vo Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda recibió el premio que lleva el nombre del festival.

   El escenario pinta un cielo limpio, un molino y los trazos que distinguen París, como su torre; se preparan para ver un peculiar Can Can de Cabaret.

   El grupo en breve cumplirá 30 años, entre sus 23 integrantes, sus 18 obras de repertorio, galardones y presentaciones en más de 70 festivales cosechan experiencia, aplausos.

   Viajes de luz y color acompañan a Troupefolis que presenta también una enorme pantalla con videos que enriquecen el montaje, la producción simplemente es generosa, no escatima para efectos, escenografía o vestuario.

   Ciertamente, y a decir de Carmen Luna, una de las fundadoras, los pequeños tienen la posibilidad de conocer ritmos que no le son familiares en el radio o en el aipod, un mambo, un cha cha cha, una rumba…

   Cuenta Mauro Mendoza, también fundador, como surgió todo: él y Juan Jiménez hicieron una obra con títeres y actores para examen “Barrionetas”, ésta contenía las canciones de Chava Flores que estaban representadas con teatro guiñol, marionetas, javanés, fantoches… él la vio; la obra causó furor y llegó a 150 representaciones. Era una obra para adultos con dobles sentidos, hablaba sobre el desempleo y el acabar con las raíces de la vecindad, lo que se vio en los años 30’s, 40’s que Chava describe muy bien.

   Pasó el examen –explica Mauro, seguimos estudiando después en el curso final fuimos a Nueva York, allá con compañeros de varios países vimos ciertas necesidades del teatro y regresando decidimos dedicarnos al teatro para niños. Por otro lado a partir de “Barrionetas” me llamaron a coordinar el Titiriglobo, ya trabajaba como payaso y empecé a meter títeres. Así nació La Trouppe.

   Una escena de tres delicados payasos muestra que saben tocar el piano, el violín… que están lejos de decir majaderías, pero cerca de hacerlas…

   Nos capacitamos entonces en el INBA –continúa Mauro, con Roberto Lago, Ramón Alva de la Canal y entre otros Pepe Díaz, pero La Trouppe era para los cuates, para el tiempo libre porque trabajábamos y estudiábamos, al principio teníamos que pagar por estar en La Trouppe.

   Pero  ¡basta! ¡silencio! Escuchen nuestro son jarocho parecen decir tres pericos tamaño gato, que le cantan una canción al trompo y entre otras la samba de la canica. Dejémoslos terminar pues, porque finalmente son de esas especies que  amenizan  y se disfrutan.

     La Trouppe en Trupefolis. Guión, Mauro Mendoza; Director, Mauro Mendoza y Silvia Guevara; Guión arreglos y letra original, Toño Canica; Diseño de escenografía, Mauro Mendoza;  Producción musical; Toño Canica y Xavier López Miranda; Diseño de vestuario, Silvia Guevara; Diseño de iluminación, Eduardo López  “Toto”, Carlos Guzmán Pedrosa; Mezcla, Alejandro Frías, Rodolfo Vázquez; Dirección coreográfica Cinthya Paris, con Sylvia Guevara, Mauro Mendoza, Marco A. Serna y Carmen Luna.
PAT Pabellón de Alta Tecnología Plaza Cuicuilco; Insurgentes y Periférico Tel. 55- 54 24- 09      54- 24- 11- 11   Precios de $90 a $300 pesos

 
 
12 hombres en pugna
Después de un año siguen deliberandoy el público resuelve de pie.
Por Mariana Jano

12 Hombres en Pugna

Por Mariana Jano
                                
   Un chico de 16 años es acusado de apuñalar a su padre. El juicio se ha llevado a cabo. 12 hombres deben de dar el veredicto final ¿culpable o inocente? Las pruebas quedaron sobre la mesa; parece fácil pero si se equivocan pueden mandar a la silla eléctrica a un inocente o liberar a un asesino.

   ¿Quién decide la justicia y bajo qué términos? A uno de ellos le preocupa irse pronto porque su hijo tiene paperas, otro de ellos también quiere terminar  porque es un aficionado al base ball y tiene dos entradas para el juego, hay un publicista que hace dibujos mientras otros deliberan, otros tienen calor, más tarde frío pues llueve… y sin embargo hay otros jurados que se comportan como tales, poco a poco le dan seriedad al asunto.

   Reginald, fue solemne

   Reginald Rose, (1920-2002) el autor originario de Nueva York, participó en un jurado como ese  y comentó: Fue muy impresionante y solemne ajuste, en una sala grande de panel y madera, con un juez de pelo plateado que me golpeó. Estaba abrumado…Estuve en el jurado por un caso de homicidio,  furioso, ocho horas…  Escribía  dramas de una hora para Studio One,  y llegamos a este argumento fabuloso…

   Sobre el autor Kevin Dowler dice: Aunque Rose conserva su punto de mira dirigido contra el escrutinio de las instituciones sociales y mecanismos, sus personajes proceden de los escritores que se centraron en las luchas nacionales. La tensión creada por agotar deliberaciones dentro de la proximidad confinada de la sala de jurado en el que 12 hombres en pugna se produce en este sentido es ejemplar.

   En 1957 12 hombres en pugna se llevó al cine siendo una película exitosa con Henry Fonda quien además de actuar produjo la cinta. Posteriormente se hizo otra versión de la película con Jack Lemmon. El tema en cine es más sobrio y se llega a un veredicto sin duda, no así en la obra que vemos ahora que de drama se convirtió en comedia y con un veredicto resuelto con algunas dudas… ¿Habrá sido asunto de la traducción y adaptación de Pedro Ortíz de Pinedo?

   El gran tema es la justicia tratada no sólo como derecho de dar a un individuo lo que le corresponde, sino como una virtud; es decir una cualidad personal que se considera buena y correcta ¿Y qué hombres tienen ya esas cualidades? Cuando se habla por ejemplo, de que México,  está ubicado en el lugar No. 72 de corrupción de un total de 180 países de los 199 que hay en el mundo… bueno, ahora debe estar más arriba porque eso fue en el 2007…
  
 Ignacio López Tarso, tiene la razón aunque no la tenga…

   Pero volviendo a la obra, la acción transcurre una tarde de verano de 1957, dentro de una sala de jurados, en la Corte de Justicia de la ciudad de Nueva York, es así como también lo sugiere la escenografía y la utilería de Fernando Payán.

   José Solé, el director comenta al respecto, en su recién desempacado libro, Teatro de autor  de Escenología: Fue un trabajo delicado el hecho de tener balanceado un escenario que casi siempre tiene la misma iluminación. Hay una premisa de composición: Los doce personajes sentados, a la hora de levantar a uno para no tapar al del fondo, tiene que poner de pie a otro del lado contrario para balancear la escena, es la obra de correspondencia de movimiento donde más he tenido que trabajar”.

   “Es maravilloso tener un reparto de primera –sigue, pero también es terrible el hecho de manejar tantos egos en un elenco. Hay que ir nivelando para que todo mundo tenga la presencia necesaria durante toda la obra”

    “A la hora que hablamos con Ortiz de Pinedo del reparto, se pensó en Nacho López Tarso. Trabajar con él es terrible por la imagen que tiene el público sobre que es el primer actor y el papel es del que tiene la razón y López tarso tiene un peso escénico que, aunque no tenga la razón, parece que la tiene, es un handicap en una obra realista: restarle personalidad y peso a un gran actor”.

   Quizá sobre decir, que el elenco fue elegido cuidadosamente, casi como un homenaje a prácticamente todos ellos, con amplia experiencia teatral y muchos también en otros medios: Aarón Hernán, David Ostrosky, José Elías Moreno, Julio Alemán, Marco Uriel, Martín Altomaro, Miguel Pizarro, Miguel Rodarte, Patricio Castillo, Roberto Blandón, Rodrigo Murray, Rafael Inclán, Eduardo Vargas y el actor ya leyenda Ignacio López Tarso.

   Después de un año dos meses estos 12 hombres siguen deliberando; tiempo en el que también ha estado de gira, se va, se va ¿La quiere ver? Aunque los productores Jorge Ortíz de Pinedo y su hijo Pedro Ortiz de Pinedo,  no han descartado la probabilidad de renovar contrato con el Teatro Helénico, bajo la dirección de Antonio Crestani, la última representación está prevista para el 26 de julio…  Finalmente  debo decir que el aplauso en la función que me tocó y en otras varias  según escuché ha sido  merecidamente con el público de pie.

   12 hombres en pugna Autor, Reginald Rose; Director, José Solé; E    scenógrafo, Fernando Payán; Iluminación, Jorge Ramírez; Vestuario, Diana Muñoz; con Aarón Hernán, David Ostrosky, José Elías Moreno, Julio Alemán, Marco Uriel, Martín Altomaro, Miguel Pizarro, Miguel Rodarte, Patricio Castillo, Roberto Blandón, Rodrigo Murray, Rafael Incán, Eduardo Vargas e Ignacio López Tarso; Traducción y adaptación, Pedro Ortíz de Pinedo; Producción: Jorge Ortíz de Pinedo y Pedro Ortíz de Pinedo.

Teatro Helénico (Av. Revolución No.1500 Col. Guadalupe Inn)  Tel.  41 -55- 09- 00           $400    $300   $160
 

Por otra cosecha de Fresas en Invierno
Por Mariana Jano
  

¿A quién le puede gustar que su compañera de casa lo despierte en la madrugada por un antojo de nutella? A Bernardo, un joven guionista que comparte su espacio con Sofía y su pequeño negocio de café con Lea y  Roberto. Bernardo empieza a ver anhelos resueltos hasta que surgen algunos enredos.

Fresas en Invierno

“Son las fresas más ricas que he probado” dice Bernardo… ni él, ni sus compañeros lucen desolados tampoco huelen a herejes, ni a fanáticos, ni siquiera tienen gripe, es más, su actitud por momentos es de amor a la vida como lo demuestra Lea a quien se le ve gozosa con la simple idea del verde del pasto… a los cuatro les gusta la moda y sí quizá dejan algunas marañas descubiertas a causa de cierta soledad… en alguno es la nostalgia de un amor perdido; pero el meollo va más allá de eso… cada encuentro entre ellos ofrece una posibilidad de cambio de vida, cada uno de ellos de muy diferentes formas, proyecta vida.
   A esto último la dirección de Raúl Quintanilla, los ayuda con vigor… entradas y salidas inesperadas en un juego ágil que sacude los problemas de los personajes, uniéndolos para, como dicen ahí, “robarle a la vida un momento de intensidad, de plenitud…”
   Limpio, sobrio, sencillo, elegante; combina  especialmente el blanco y el rojo y algunos otros colores invitados más a decorar apenas una mesa, cuatro sillas, persianas, puertas laterales… el diseño de escenografía y vestuario están en completa complicidad y desde el suelo hasta el programa de mano, que cita a los creadores: Cristina Sauza y Philippe Amand, en vestuario y escenografía respectivamente, ambos con destacada trayectoria, sólo por mencionar algo digamos que Philippe  es de los que han repartido la cotizada Espiga de oro, reconocimiento internacional de escenografía en Praga… y sí,  por hoy quienes dejan la huella  de la noche.
   Por otro lado entre los dos elencos que presenta la obra Ana Serradilla es quizá la más conocida entre el público, pero considero aquí que el más sólido como actor es Luis Miguel Lombana,  quien del teatro maneja hasta la ópera… y bueno, ya entrados en la zona de peligro, digamos que el elenco es disparejo y a algunos actores necesitan trabajar más con su cuerpo y especialmente su voz para que esas temporadas de buena cosecha, regresen a llenar hasta las últimas butacas del Teatro Telón de Asfalto donde hoy se presenta  y continúen las exitosas giras.
   Evelyne de Cheneliére, la dramaturga y actriz canadiense, autora de por lo menos otras 15 obras, de las cuales varias se han traducido a diferentes idiomas, ella  realmente tuvo suerte en que proyecto Azteca Teatro, tomara su obra como punto de partida, una empresa de la que ya esperamos su próxima entrega.
   Fresas en Invierno, es suave y tibia armonía, grato bullicio de  noche serena.
Fresas en Invierno de Evelyne Cheneliére; dirección Raúl Quintanilla; escenografía e iluminación  Philippe Amand; Traducción Mauricio García Lozano, vestuario Cristina Sauza con Luis Miguel Lombana, Ana Serradilla, Marco Treviño, Adriana Louvier, Karia Gidi, Angela Fuste, Víctor Huggo Martín y Luis Ernesto Franco. Produce Teatro Telón de Asfalto, Calle Perpetua No.4, casi esquina Insurgentes. Col. San José Insurgentes Tel. 56- 15-05-98. Funciones 20:30 hrs; sabados 18:00 y 20:30 hrs; domingos 18:30 hrs.  $300 general, $200 maestros y estudiantes con credencial. Promociones 2 x 1.

 

Alaska Entre el hielo y la poesía
Por Mariana Jano

Lo recuerda con un dolor vivo que no termina de expresar, Miguel trabajaba en Alaska pescando bacalao cuando en medio de heladas circunstancias perdió una mano. Su horror guarda otros recuerdos, como los que vivió en la travesía de un barco...Desde aquellos días algo en su estructura elemental se desintegra… Pero eso pasó, son tan sólo recuerdos, su presente está con un antiguo compañero con quien ahora trabaja vendiendo cajas fuertes y ahí es donde la situación inicia.

Alaska

   Se escucha el oleaje del mar. ¿No extrañas el silencio?  La juventud e inocencia de Martina (Diana Sedano) tendrá que lidiar con el pudor  herido de Miguel y también con Jimi, quien  arrastra su propia historia.
   Una inmensa caja fuerte cuelga en una esquina del pequeño espacio de La Gruta, tal cosa, podría ser una alegoría al hermetismo, a la fortaleza de lo cerrado a los sentimientos que no se alcanzan a sacar pero que están encima pesando y en cualquier momento pueden liberar su peso para caer brutalmente hundiendo a cualquier individuo… ¿qué habrá querido decir Arturo Hernández, diseñador de la escenografía?
   Gibrán Portela es originario del DF tiene 29 años, estudió guión de cine y es egresado de la SOGEM (Sociedad General de Escritores Mexicanos) él quiso escribir una historia de amor. Su historia surgió hace cuatro años en un taller con Luis Mario Moncada, y el resultado de su primera obra fue el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo 2007-2008.
   Un trabajo contundente, claro y vigoroso es el que se plantea a partir de la dirección de Roberto Duarte, quien apenas en un mes y dos semanas logró el montaje que dura poco menos de una hora, el texto plantea el escape de Miguel a través del golf, el desdoblamiento del personaje se hace apenas con un cambio de sitio e iluminación dando una clara idea de lo que se trata.
   Jimi le descubre situaciones terribles a Miguel (David Calderón)   ¿Con qué objeto? Ricardo Rodríguez, su buen intérprete nos comenta que al trabajar con este personaje le generó mucha tristeza, porque es un hombre con un rencor muy grande, tiene un abandono aún mayor… de alguna forma lucha por la única persona que le queda en la vida pero no es acertivo.
   Jimi es cruel con Miguel, sin que aparentemente este se percate, acaso se muestra sumiso, dependiente y lentamente se va desestabilizando… ciertamente y a decir de los estudiosos el maltrato psicológico, como la intimidación, las amenazas y la privación de cariño traen consecuencias similares a las de la tortura corporal
   Pero Alaska también tiene un halo de poesía, aunque alrededor los pasos sean fríos  y el resto de la escenografía sean unos cubos  que podrían ser de hielo, se trata de una poesía  nostálgica que va a tono con el ambiente del recuerdo… Acuda a verla
     Alaska de Gibrán Portela; Dirección Roberto Duarte; Escenografía Arturo Hernández, Iluminación Liliana Rivapalacio; Música Jaime Juárez y Everardo Felipe; Vestuario Gabriel Ancira, Producción Gibrán Portela, Lucía Leonor Enríquez, Aurelio Vargas; Diseño Sonoro Jaime Juárez con David Calderón, Ricardo Rodríguez y Diana Sedano Foro La Gruta (Av. Revolución 1500, Col. Guadalupe Inn Tel. 41 55 09 00 Sólo los viernes a las  20:30 hrs. Corta temporada.

 

Café con Ser
Por Mariana Jano


   Compartamos aquí algunas notas de escenas en este concierto.
   Su intimidad es compartida, sus reacciones ante la cuerda que vibra o el acordeón que medita conllevan movimientos de boca, cejas, ojos y hasta orejas en forma delirante; recorriendo la transformación que jala lo sobrio hacia lo cómico y viceversa.
Intuyen el juego.

Más de cinco años de trayectoria de esta Sensacional Orquesta Lavadero les dice que no necesitan de nariz roja, utilizan quizá una pluma en la cabeza que baila al ritmo de Elligton, Ravel, Piaf o Vivaldi ¿Se la puede imaginar medio ebria?

Su concierto, (ideal para pequeños espacios como el de algún café o el Teatro de la Paz donde ahora se exhiben, con diferentes progrmas) está formado también por dos cucharas, un lavadero y un cepillo, que la destreza de los músicos y actores convierten en instrumentos. No es extraño entonces que inviten a una nota disonante acompañada de un silbato o hagan temblar una copa de agua que se coló entre las butacas.

Insinuando por momentos nostalgia, se preguntan qué es el amor, a lo que divagan sin darse cuenta que una forma de amor es lo que ellos lavan con su Sensacional Orquesta Lavadero.

Sensacional Orquesta Lavadero Dirección Jesús Díaz, con Nohemí Espinosa, Jesús Díaz, Roam León, Jhovatan Lozano y Alejandro Quintero. Teatro Casa de la Paz, Cozumel No.33, Col. Roma. 52 86 53 15 Tres conciertos 13, 20 y 27 de mayo, 20:00 hrs. $150, universitarios UAM y UNAM $75

 
 

Las cuatro estaciones
Por Mariana Jano

A lo crudo y expuesto: Una pareja sobrelleva una relación enlodada por lo más amargo de sus experiencias anteriores.¿Qué se le puede preguntar al instinto después de un fracaso?Con otro bullicio, al parecer no muy lejos de las entrañas de un pantano, se encuentra una casa inglesa de estructura campirana. Sin ser ostentosa el comedor luce mantelería blanca, servilletas y cubiertos con el brillo de la plata. Un ventanal que casi toca el techo tiene un hoyo, como cualquier casa no muy visitada, hay también una chimenea y una salita. Un árbol digno y orgulloso le da acento al cuadro.

Las Cuatro Estacones

Escenografía de primera como el lugar donde se exhibe la obra: El teatro Rafael Solana, aunque sólo por breve tiempo porque saldrá de gira. Adán no tiene reposo, sin embargo es él quien más aporta a la relación. Beatriz no tiene tranquilidad espiritual, mucho menos puede darla. Su problemática podría desgastar varias relaciones, llámense esposos, novios, amigos…  y en cuanto a él ¿Por qué se muestra decidido a sufrirla? El no transmite bajo estima, miedo a la soledad o necesidad económica; tal vez lo cautivó la apariencia graciosa de ella, para lo que se pinta sola Ludwika Paleta, y a ella de él, su apariencia alegre, mundana, jovial, características innatas al actor Bruno Bichir, quien se lleva la obra.

   Se trata de una relación un tanto enferma. Sus manifestaciones de vida en
pareja conllevan una amistad sostenida apenas por  un hilo, un erotismo
simplemente inexistente y ¿sexo? acaso será siempre el mismo… Adiós a
las ceremonias, adiós a la invención ¡hasta nunca a la variación incesante!

   Más cierto que simbólico Las cuatro estaciones es como diría Cortázar,  un
“baile de muertos y vivos confundiéndose en una misma fiebre fría, mientras
lacayos invisibles dan paso a nuevas máscaras y guardan las puertas contra el
sueño, contra el único enemigo eficaz de la noche triunfante”.

   No sabemos si la idea de preparar ese peculiar Strudel en escena, es del
dramaturgo Sir Arnold Wesker, autor de La cocina y pollo con cebada,
 lo  que si podemos comentar es que en su juventud Sir Arnold, fue repostero
de un restaurante en Paris  y que además regalan el strudel al final de la obra;
él está considerado figura clave en el siglo XXI, el londinense, quien
cumple 80 años este mes de mayo, es autor de 42 obras, y además de teatro
maneja otros géneros como periodismo, poesía, ensayo, cuento o T.V y que
 parte de su obra se ha traducido a 17 idiomas..
 
   La dirección  es de Susana Aexander, no es el mejor trabajo de ella, el ritmo es un tanto lento, aunque hace casi 30 años, ella misma, actuó produjo y dirigió
la misma obra. Sin embargo por lo interesante del tema, por todo lo demás, vale
la pena verla y de paso preguntarse a usted mismo cómo anda de salud su
relación sentimental.

Las cuatro estaciones autor Sir Arnold Wesker, dirección Susana Alexander,
escenografía Isabel Cházaro; iluminación Eduardo Ruiz Saviñón; producción
Guillermo Wiechers y Juan Torres con Bruno Bichir y Ludwika Paleta. Teatro

Rafael Solana del Centro Cultural Veracruzano Tel. 55 54 16 33
 

Delirium Tremens
Por Mariana Jano

Esa fuga maldita que deja “cicatrices perpetuas” la conoce Gabriel hasta el tuétano y está dispuesto a dar testimonio al periodista que lo visita.
Si Ignacio Solares es pintor de retratos de la realidad política del país en obras como El gran elector (novela adaptada al teatro) o El jefe máximo (Teatro 1991) en Delirium Tremens, es fotógrafo preciso y aún más incisivo.
.

Quien lo conoce bien lo habrá seguido como periodista, editor, junto a figuras como Octavio Paz, habrá leído su obra premiada, (como La noche de Angeles, Nen la inútil, o No hay tal lugar entre otras) y la obra no premiada; y quien lo conoce a distancia sabrá por lo menos que cuando se acerca al teatro le va bien y que al leer una obra suya queda el buen sabor de lo que es más que ameno e interesante como sucede en Anónimo Delirium Tremens surgió 30 años atrás cuando Solares se dio a la tarea de hacer un gran reportaje sobre el tema. Su narrativa se convirtió en un best seller (que por hoy está agotado) Ahí expone 111 casos de los cuales Antonio Crestani da su versión y dirige la obra con la que trabajó un año 8 meses y de la cual se exponen 6 casos.

   Gabriel cuenta su experiencia a un periodista y será el hilo conductor de la historia. Casi silenciosamente se palpa una tendencia hacia el misticismo en el montaje. Gabriel como muchos alcohólicos busca al ser divino, escucha vehementemente a Mozart y hasta cuenta sus percepciones extrasensoriales.

   Antonio Crestani es el director y adaptador de la puesta, con más de una veintena de obras y reconocimientos, ya había navegado con éxito en la obra de Solares como lo hizo en La moneda de oro (¿Freud o Jung?)

   ¿Quiere ver un movimiento de los hilos de Crestani?
   Desde un corredor de hospital, lenta, pausadamente se acerca un hombre de mediana edad (Salomón Santiago) su actitud es triste, su tez pálida, su cabello más que desordenado, lleva suero colgando, su bata entreabierta deja ver su desnudez, su imagen, sus movimientos lastiman…

   ¿Otra dinámica del mismo Crestani?
   Laura empezó a tomar a los 14 años, sus alucinaciones excluyen a los elefantes rosas, pero enfrenta a un macabro enano, la alucinación la persigue. En el montaje ella era “emo” y al correr de 8-9 versiones se transformó en una chica “bien” que en su psicosis no deja de reir…

   ¿Qué se hace ante un DT? Se lleva a la persona cuanto antes al médico, él lo puede sacar del trance. La obra plantea preguntarle al delirante qué le pasa, qué siente, en qué se le puede ayudar y expone cómo en un caso se usó hielo y se calmó a un paciente que sentía quemarse.

   Como bien se dijo no se trata de una obra moralista ni que pretende ser didáctica; pero cuando en México la 6ta causa de mortandad es la cirrosis hepática no sobra saber que el DT ocurre cuando el  alcohólico crónico interrumpe bruscamente la bebida, especialmente si no come lo suficiente. Sin embargo también puede desarrollarse sin que haya habido un cambio en el patrón de la bebida y también se puede presentar por drogas.

   El espacio del Teatro Santa Catarina no podría ser más íntimo, la acción se desarrolla en la ciudad de México entre 1978 y1979, la escenografía de Gloria Carrasco, nos muestra una sala y un comedor que se diversifica para varios lugares como el de el Café La Habana (bueno, nos dijeron de qué café se trataba) y aún un pequeño espacio para usos múltiples de ansia y desesperación.

   Delirium tremens goza de palpitante actualidad; conlleva rasgos vívidos y confesionales; se trata de una obra intensa con un trabajo de escena insuperable.  

  
Delirium Tremens de Ignacio Solares; Versión y dirección de Antonio Crestani; Escenografía y vestuario Gloria Carrasco; Escenofonía Rodolfo Sánchez Alvarado; Iluminación Agustín Casillas; Maquillaje y peinados Julián Piza; con Jorge Ávalos, José María Mantilla, Aída López, Edurne Ferrer, Luis Maya y Salomón Santiago L.; Producción Teatro UNAM, Coordinación Nacional de teatro del INBA Teatro Santa Catarina (Jardín Santa Catarina 10 Coyoacán. Funciones Jueves y viernes 20:00 hrs. Sabados 18:00 y 20:00 hrs, domingos 18:00 hrs. Temporada hasta el 5 de julio. 1ro, 10 y 15 de mayo no hay función.     Jueves $30.00
 

Experiencia vivaz
De Estela Leñero, Lejos del corazón.
Por Mariana Jano

Viajas. Entre las alas del pájaro mecánico recuerdas tu libro. Cruzarás el mar embravecido y te perderás en otros tiempos.

Guía de viaje: Acomódate. El libro de Estela Leñero: Lejos del Corazón Ediciones El Milagro coedición Universidad Autónoma de Nuevo León, contiene en realidad tres obras.

Miras la portada rosada, al centro tiene una fotografía. Es como una ventana, ves lo que fue una escena de la obra que lleva el título del libro. Te recuerda la poesía del buen momento, y si no, ya has escuchado: Obtuvo Mención de Honor en el Premio Internacional de Teatro 2007 en República Dominicana.

Abres de inmediato. Te quieres saltar el prólogo, pero ves que es de Víctor Hugo Rascón Banda; ni modo, lo lees de volada. Habla de 18 obras de Estela, hasta ese momento. Ya no tuvo tiempo de contar otras como Verónica en portada, que está celebrando develación de placa… en fin, llegas a las últimas líneas “…estamos frente a una dramaturgia nueva, que explora y que innova, que juega y desnuda, pero que no se detiene ante los riesgos, que son por el contrario, un acicate para la indagación dramática…”

Continuas. Lejos del corazón página veintidós. No está numerada. Sabes dónde está.
 Sí, sientes, da aliento a atmósferas recónditas; desde las profundidades de una mina en Arizona, al ambiente húmedo en el Puerto de Veracruz y hasta el otro lado del mar en Madrid.

La separación no sólo es geográfica, sino también simbólica. La joven Ismene, está decidida a cruzar el mar para buscar a su padre ciego con las adversidades que representa subirse a un barco,(que no es propiamente de pasajeros)  como mujer hacia 1850.

Sigues adelante y lo terminas con un suspiro intenso. Quizá reflexiones, avanza sobre lo que es, como la vida, no siempre por el camino más fácil. No por esto no hay amor prendado de belleza.

Apenas te paras por un café y sigues leyendo. Ahora Sabor amargo. Como tu café, es fuerte, cargado.

Una familia soporta el peso de lo marginal. La hija es molestada sexualmente por el amante de su madre, el hijo metido en drogas, su madre miserable  y casi resignada a encontrarlo un día en la morgue, el amante es fayuquero y también es chantajeado, y si a todo esto le faltara algo hay un alma en pena molestando.

El viaje continúa. Hay turbulencia en todo momento. Sabor amargo es reflejo fiel de  la problemática y sentimientos  de nuestros contemporáneos, el panorama es gris hasta en el cielo.

Como un dibujo a lápiz, la obra tiene matices, unos claros, otros más obscuros, por lo que  no es sólo sociológica o histórica, hay mucho en ella que se le puede ver, es por razones obvias hasta  fisiológica “¡Qué peste!” como diría Estela, en boca de uno de ellos. 

Llueve. Percibes el olor a humedad del barco. Ya estás en AguaSangre. Como a una mujer herida aventaron a la diosa del agua. Lees en voz baja:

“Yo no soy el que te va a sacar de aquí… Yo no soy el que te hará vivir hasta el final de los tiempos… Yo no soy del que te valdrás para emerger de las profundidades…” dice Tomás a la mujer herida y más adelante explica lo que le pasa “Hay almas volando en busca de recipientes, y los dioses eligen cuándo y cómo hacer el traslado. Yo hago cuerpos de barro para que los habiten  los espíritus de nuestros antepasados.”

Platón te viene a la mente y lo que él llama reminiscencia “El alma antes de unirse al cuerpo, ha vivido ya en el mundo de las ideas. La vista de las cosas sensibles despierta en ellas recuerdos adormecidos

Miras por las ventanas del avión. Las nubes se alcanzan. De igual manera un director resolverá el video que pide la obra en donde lo de menos es el rugir ahogado de un felino. Tal vez tenga que negociar con Estela, tal vez  logre un efecto enigmático y sublime. Interesante. Te gustaría ver la obra en cartelera.

Aterrizas. Lejos del corazón  va más allá de ser huída y cobijo de un sólo viaje. Digno de otros instintos, de otros mares, sin duda merece le acompañe el misterio del teatro en otros montajes.

 

E-mail la cibercomedia
Por Mariana Jano

Dicen que las verdaderas aventuras no sobrevienen a los que permanecen en casa, hay que ir a buscarlas. En E-mail  la caber-comedia se acude a la computadora para conseguir una cita.

Leonel y sus más próximos compañeros viven un embrollo, en medio de un ambiente gay picante.

El ambiente es gozoso, propio de la comedia y el acento nada que suene extrañamente a los oídos, el público celebra divertido.

El autor, Rafael Paniagua se pregunta si podrá en un futuro próximo la tecnología también sustituir a los sentimientos humanos. Así que él le apuesta sobretodo a eso, a lo humano, a la capacidad que aún tenemos de movernos en la vida.

Los actores: Carlos Herralde, Rolando Herce, Clara Irma Alba, Alvaro Ros, Héctor Moreno, Evelina Franco, Enrique Damar y Ricardo Poza (bien por él) dan todo de si, formando un elenco del todo integrado.

La comedia se estrenó en el Foro Silvia Pasquel, en el año 2000; con más de 100 representaciones se ha presentado en distintos teatros de la ciudad y del interior de la República;  Ahora se presenta en el Foro José Martí (junto a la Alameda) bajo la dirección de Rafael Herce.

E-mail la cibercomedia es una  llamada al amor, a la deshinibición, a la amistad, al valor, en fin, a todo menos a la quietud y al conformismo.

 

Un día en X planeta…pufff!!!Reloadeddd!!!
Por Mariana Jano


Sólo había leído que las obras de Raúl Parrao siempre andan entre pesadillas “hombres robot, mujeres mecánicas,  ambientes enajenados por una sociedad de consumo” y que asombran por su crudeza…
La versión de hoy  se torna tierna aunque anden circulando por ahí “hombres ojo” entre extraños desiertos y cáctus que molestan… y qué bien que el meollo sea una crítica a la T.V.
Así en Un día en X planeta…pufff!!! Reloadeddd!!! Luciendo un vestido azul con un mapa, una niña se dirige hacia otro mundo, un mundo que dibuja y explora con música electrónica e iluminación mecánica.
Atractivos movimientos atrapan y libremente transcurren, no hay nada que los detenga, ni siquiera el argumento que existe un poco para que se lea y un tanto para que se deslicen los movimientos, que hablan de la dulce historia de una niñita que por sólo dedicarse a ver televisión pierde lo más entrañable.
La capacidad del creador Raúl Parrao, (quien además de haber ganado numerosos premios como coreógrafo e intérprete, lo llevó a fundar UXOnodanza en 1985) llega casi “literalmente” a hipnotizar a los niños como he sido testigo en el Teatro Legaria, administrado por cierto, por artistas.
Melquiadez Fragoso, Areli Marmolejo, Beto Pérez, José Rapalo y Julio César Salvador, son los intérpretes quienes se manejan con dominio total del movimiento y eso sí, la coreografía fue más que un apunte coreográfico y melancólico de Parrao, fue intenso, con construcciones de vida y vitalidad.
Es todo un  hallazgo descubrir trabajos como este, yo lo descubrí  gracias a la gran promotora, Maricruz Jiménez, pero llegar a probar más sobre los montajes de UXOnodanza Danza Bizarra es la parte que le corresponde al lector al que instamos a asistir y al que comentamos sería como dejar salir su alma a chapotear.

Un día en X planeta…pufff!!! Reloadeddd!!!!  Idea original y coreografía Raúl Parrao; Intérpretes, Melquiadez Fragoso, Areli Marmolejo, Beto Pérez, José Rapalo y Julio César Salvador; Diseño de iluminación, Israel Ramírez- Soledad, Diseño de escenografía y vestuario Dadvian P. López y UXOnodanza Danza Bizarra; Diseño Gráfico, RenerraZubieta;  Realización de escenografía, Equipo técnico del Teatro Legaria; Concepto Sonoro, Dadvian P.López;  Edición Musical Papi Julio y Maoy Powy; Dirección Artística, Raúl Parrao. Teatro Legaria. Temporada hasta el 14 de diciembre

 
Haciendo cuentos idiotas o
                                      cuantos adultos haciendo de idiotas
 por Mariana Jano


Así, con su saco y moñito, elegantes y muy serios 4 actores en smoking, tocan instrumentos imaginarios con lo que dan la bienvenida al ficticio Hans Christian Rodríguez, a quien dan un homenaje que va de la ópera a la lepereta... sí ellos mismos se definieron como payasos albureros, no por eso falta la inocencia y la dulzura al exponer por ejemplo  un singular juego de globos.
 
En complicidad descargan buen humor en diferentes intensidades, utilizando y deshaciendo personajes como la "caperuza" roja quien se enreda con los tres cochinitos y después con Hansel y Gretel, bueno, la verdad, ese ya es otro cuento.
 
Lo que si acontece es que en medio de sketchs o pequeños segmentos un tanto sarcásticos se reviven cuentos infantiles como los ya mencionados agregando a los clásicos un tanto de su cosecha como el último segmento de Brandy Huevototote. Tales momentos se enriquecieron con el acompañamiento de cuatro bailarinas, atractivas y muy bien vestidas. Hemos de repetir no sólo son adaptaciones de cuentos infantiles, y no son precisamente para niños…
 
Intensidades marcadas por límites precisos ascendentes y descendentes, su interpretación logra un ritmo más que dinámico je je je, ji ji ji, pausa, silencio y así.
 
El resultado es respuesta a un arduo trabajo, su procedimiento creativo hizo que los actores, Rodolfo Riva Palacio, Armando González Medina, Fernando Javier Meza y Ángel Pérez Olguín, a propósito, todos de muy buena cuna, como la del Corral de comedias, interpretaran alrededor de 35 papeles, que yo no conté, pero ellos sí, con otros tantos cambios de vestuario. Su memorización de escenas literalmente al derecho y al revés causó risa y admiración. Además parte de su actuación es instintiva y hasta orgánica porque además tuvieron que enfrentarse a algunos imprevistos...
 
La coreografía, el vestuario y la escenografía le dan un plus importante al montaje, porque vistos en conjunto o por separado, también implicaron trabajo e imaginación, la escenografía por ejemplo va de 4 sillas, no necesitaban más en ese momento, al campo donde viven los cerditos, y la presentan así, como si fuera cuento, que cambia de páginas...
 
Huevo Cartoon son los productores un grupo joven (tienen dos años y medio) y exitoso, este grupo nació para la realización de proyectos en cine, televisión e internet; su página www.huevocartoon.com  ha rebasado los ¡200 millones de visitantes! y su largometraje: Una película de huevos, se considera la película "Más taquillera de la historia de México", con tales resultados se preparan para otro estreno en el 2009, y en teatro, pues felicidades, les ha ido muy bien también.
 
Haciendo cuentos para idiotas, o cuantos adultos haciendo de idiotas, puesto en marcha denota seriedad, aunque se rían, garantiza una noche divertida en la que los teatreros  y no, estamos esperando ya su siguiente estreno.
 
 
Haciendo cuentos para idiotas; autor, Rodolfo Riva Palacio Alatriste, dirección, Rodolfo Riva Palacio Alatriste y Gabriel Riva Palacio ALatriste; escenografía, Armando González y Sandra Serrano Sol la lande, coreografía, Ivan Merino, vestuario Mireya Alatriste, producción Paco Arriagada, Rodolfo Riva Palacio, Huevocartoon producciones, con Rodolfo Riva Palacio Alastriste, Armando González, Fernando Meza y Angel Pérez Olguín; bailarinas Brenda Deyanira, Gabriela Galán, Ana Gabriela López, Yasmín Pamela y Lisette Garzón. Teatro Wilberto Cantón

 

Clavigio Depredador
Por Mariana Jano

Un mancebo provoca un torbellino. Una chica francesa desconsolada llora en una terraza, porque  el susodicho, un español, ha roto su compromiso matrimonial. El novio por demás arribista, dice tener causas justificadas: ve peligrar su futuro como creador.
Si, “no hay nada más lamentable en el mundo que un hombre indeciso, que flota entre dos sentimientos, que quisiera conciliarlos a ambos, y que ni ve, ni puede definirse entre esa duda y esa inquietud que son para él un suplicio” –dice uno de los personajes.
Todo viene de los diarios personales de Caron Beaumarchais, conocido por El Barbero de Sevilla, Goethe los retoma y con aportaciones propias nace Clavigio (1774). Se suma a ellos un tercero, éste contemporáneo: Ralph Hamerthaler y en conjunto, con aportaciones de David Hevia nace Clavigio Depredador.
Se cuenta que el mismo Goethe rompió su compromiso sentimental y huyó, así que Goethe en Clavigio puso mucho de si mismo “anhelos, desgarros sentimentales, dudas y ambiciones intelectuales” dejando que las situaciones llegaran hasta el último momento.

Es un tanto el narcisista que se ahoga en su propia imagen.

En la proclama escénica del montaje, aparecen actores en traje de carácter de otras épocas interactuando con personajes del presente. El recurso en esta obra no es renovador y en lugar de aportar demerita. Es de lamentarse que en una soleada y descansada mañana, uno se quedé dormido por instantes. Algunas escenas no son claras para todo mundo… no hay tampoco una síntesis de momentos dinámicos. En ocasiones no hay que descomponer el mundo que rodea a un texto para hacerlo  atractivo. Pese a todo se encuentran creaciones poéticas como los paraguas que suben y bajan llenando el escenario. La dirección de David Hevia, no es lo mejor que se le conoce,  obras de antaño, como Catálogo Razonado lo hicieron brillar por su  trabajó junto a Juan José Gurrola y en donde muchos a partir de aquel momento pusieron sus ojos en el creador y ahora  conocedor del teatro alemán.
Los actores profesionales y a punto de serlo (porque participan alumnos del 8vo semestre de actuación)  proyectan, matices, intenciones… bien por su trabajo.

Clavigio Depedador en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, hasta el 7 de diciembre, es en si, quizá, el inicio de algo para que todo se convierta.

Clavigio depredador  A partir de las obras de J.W. Goethe y R. Hammerthaler,  dramaturgia y dirección  David Hevia; iluminación, asesoría de escenografía Edyta Rzewuska; música, Alfredo González Aguirre, asesoría de maquillaje y peinado, Mauricio Pimentel, fotografía José Jorge Carreón, diseño de imagen gráfica Sergio Carreón Ireta con Diana Sedano, Roberto Duarte, Joëlle Feller, Rubén Santiago, Emmanuel Varella Chaouene, Luis Daniel Pérez, Raúl Villegas Román, Gabriela del Río, Erica Islas, Aurora Quero, Martha Muñoz y Ximena de Anda. Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000) sábados y domingos 12:30 hrs. hasta el 7 de diciembre.
 

Un torso,  mierda y el secreto del carnicero
Por Mariana Jano

Felicia: Hoy encontraron a mi madre: sólo algunos restos. La destazaron y arrojaron sus brazos y piernas al final de un muelle del Sena. Del torso nadie sabe dar razón
Marcel: Lo saqué de ahí rondando, sin notar que marcaba un camino de sangre coagulada. Entonces lo cargué sobre mi espalda. Descendí la calle que lleva a mi casa, inadvertido. Después por la ventana vi  pasar a un perro con la cabeza de la mujer en el hocico.
No, no son flores bebiendo agua. Se trata de las primeras líneas de Un torso, mierda y el secreto del carnicero, obra de Alejandro Ricaño quien la ubica en París, alrededor de l896.
Obsesiones de un asesino quien desea ser escritor: Marcel un ser profundamente enfermo que en aras de escribir arrastra al abismo a quien se le pone enfrente.
Es también un homenaje por parte de Alejandro a Alfred Jarry, el dramaturgo y poeta francés que murió hace poco más de 100 años, antecesor directo del Teatro del absurdo, quien especialmente con su Ubu Rey (estrenada justo en París en 1896) hace en un tono grotesco una parodia por la ambición, por conseguir el trono…¡Todo por el poder! ¡Todo por el aplauso! Así que en Marcel encontramos a un tipo cobarde, fracasado, ambicioso, sucio que se admira en niveles desproporcionados al dramaturgo Jarry.
Felicia es la hija de la prostituta muerta, ella vaga por las calles frías, sufriendo miradas de asco, permitiendo ser abusada en todos los sentidos; su delicada figura se pudre como el torso de su madre, es alguien menos que mendiga de la vida, alguien más que prostituta acabada.
¿Y el carnicero? Aparece en su justo momento, interpretado de forma brillante,  por Adrián Vázquez quien le da el justo carácter y fuerza y aunque luce como un ser obscuro, tiene un rasgo de bondad y además cuida el secreto…
En el pequeño espacio del Foro del quinto piso, ubicado atrás del Claustro de Sor Juana en el Centro de la Ciudad de México, las escenas se tornan íntimas. Son cinco actores, interpretando 14 personajes más Emile, un violista del que sólo se escucha su música como lejano lamento dedicado a su fallecida esposa.
Al compás  del violín usted se entera de repente que mientras el torso se sigue pudriendo alguien realiza un aborto… y en esas “estructuras con andamios” compuestas también por “aparatos que las ayudan a funcionar” cuelgan los cuerpos de los actores que  “reviven” en el momento menos esperado; una plástica del todo funcional y estética sintetizada en la escenografía y vestuario del artista Edgar Cano.
La mayoría de los asesinos son individuos de sangre fría, que con el dolor disfrutan observando la muerte y llegan al éxtasis, colgándose como una medalla el momento del golpe. Pero para Marcel, el golpe no es precisamente lo que quiere disfrutar.
Desafortunadamente la realidad casi supera la ficción, recuérdese sin ir más lejos últimamente a los asesinos como el que mataba y después escribía poesía o “El caníbal” que deseaba ser dramaturgo. Más que brotes sociales se trata de  “locura moral”, trastorno que se manifiesta por la falta de sentimientos éticos, algo mejor explicado por Pritcchard y Lombroso, quien establece un eslabón entre esas deficiencias morales y anomalías físicas… el tema se combina con el del fracaso, con el del aborto.
Alejandro Ricaño es también autor de Riñón de cerdo para el desconsuelo o Más pequeños que el buggenheim, apenas dos de varias obras que tiene y que están por estrenarse en su natal Xalapa. A sus 25 años ha sido varias veces becario y coordina talleres de dramaturgia, como ve, estaría bien seguirle la pista.
Un torso, mierda, y el secreto del carnicero, presentada en Monterrey, Querétaro y Puebla, merece estar en la próxima Muestra Nacional de Teatro de Chihuahua y más allá, ser contratada para ofrecer una temporada. Vino al DF a dar una única presentación para presentar el libro del mismo nombre; ya antes editado por La Gruta y ahora editado por Anónimo Drama Ediciones (anonimodrama@gmail.com) que edita desde 1996, principalmente poesía y teatro.
El montaje es del todo sofisticado, el director Bryant Caballero, delicadamente hace imaginar el rictus de la cabeza degollada y cuida que hasta el agua de un charco no ensucie la escena…Son golpes casi rituales los que se dan en torno a un depravado o dos o tres… son excitantes las palabras casi malditas del dramaturgo Alejandro Ricaño, es memorable la plástica de Edgar Cano, aunque todo se obscurezca al mostrar lo más profundo y lamentable del hombre.

Un torso,  mierda y el secreto del carnicero de Alejandro Ricaño; dirección Bryan Caballero, escenografía y vestuario de Edgar Cano; con Adrián Vázquez, Mariana Guerrero, Víctor Camas, Patricia Dorantes y Rodrigo Hernández; Iluminación Rubén Reyes. Editado por Anónimo Drama Ediciones.

 

Figuras atrás del teatro
Rafael Solana, escribir o morir de Mario Saavedra

En recuerdo de aquellos días…
Por Mariana Jano

La silueta de Mario Saavedra acompañado de Rafael Solana evoca un pasado memorable, figura estética en la mente y en las letras, hoy con generosidad se nos recuerda a partir del libro Rafael Solana: escribir o morir de Mario Saavedra, de la prestigiosa editorial Veracruzana. Todo un viaje que como sueño, aparece y se desvanece  subrayando  entrañables momentos.
“Ahora confesémonos la verdad.
¿Qué queda de aquella vida que no sabemos/ si fue vivida, soñada, o únicamente deseada?/ Mírame fijamente a los ojos. ¿Qué ves en ellos?/ El vacío de hoy y la muerte de mañana/ Los espejos falsarios”.
Líneas que invitan a desentrañar conocer más la escritura de don Rafael Solana, como le decía en vida. Bien dice Mario más adelante del escritor nacido en Veracruz, “insiste en la elegancia  y la pureza de su lenguaje, confiriéndole a la lengua castellana, en camino hacia su consolidación moderna, una musicalidad y una flexibilidad inusitadas…”

La importancia de la revista Taller poético se hizo notar, y aunque su duración fue breve, Mario nos comenta que don Rafael Solana Salcedo reunió colaboradores como Alfonso Reyes, Jaime Torres Bodet, Genaro Estrada y entre otros Octavio Paz.

Después de Ladera  vendrían sus sonetos
 “…pero todo es soñado y es fingido,/ mirad mejor: está la rosa muerta,/ la noche ha madurado y ha corrido/ negro telón en la ventana abierta, / y el sueño, vedlo bien, se ha convertido en una fría lucidez desierta”/ Ejercicio

“Sonetista elegante e inspirado”. Tiene razón Mario, y hay que decirlo, poeta deleitando poeta, porque no hay que olvidar que Mario Saavedra es un poeta. ( Parte de su poesía, sin ir más lejos está reunida en Atardecer en la destrucción) y sigue  “De vida y obra congruentes con la naturaleza de su persona, la vida poética de don Rafael Solana domina en alta mar con paciencia y serenidad”.

Bien dice el prologuista René Avilés Fabila del libro que hoy comentamos “Después de la lectura atenta del libro de Mario Saavedra, no me cabe la menor duda que es para nuestra cultura tan importante Debiera haber Obispas como La casa de la Santísima  o los cuentos que Solana veía a veces con cierto desdén, como divertimento o quizá como obras menores, algo inexacto: en un país de grandes cuentistas como Juan José Arreola y Juan Rulfo, como su compañero de generación José Revueltas, don Rafael brilla de modo singular con relatos donde campea la imaginación y la sátira, siempre hechos con rigor y excelente prosa además podemos agregar: con la cultura de un gran conocedor de arte. Y aquí algo al calce que viene en su cuento La Pastoral:

En Roma “esa ciudad inerte y fría, marmórea y muerta” un director de música “salió a recorrer la ciudad, a  impregnarse de ella, a italianizarse hasta los huesos… para en su concierto identificarse plenamente con su público. Subió al Pincio, desde la plaza de España, y se llenó los pulmones del aire saludable de la Villa Borghese, en la puerta del Popolo. Se inclinó a beber el agua de la fuente de Trevi, compró helados en la vía Appia Nuova, tomó los tranvías, atravesó la plaza de San Pedro, oyó una misa corta en San Juan de Letrán, se divirtió oyendo reñir a dos verduleras en el mercado de la calle del Túnel, y finalmente se metió en una trattoria, a comer un buen plato de macarrones al jugo, un poco de pescado frito y un arrosto de vitello, todo rociado con buen vino negro. Codo con codo con los italianos de la clase popular, alternando con los cocheros y con los fondistas, Baer sentía que se italianizaba por momentos. Los macarrones se le metían en el cuerpo como el alma misma de Italia, y en el vino sentía beber la sangre y   
la esencia de todos los santos, los artistas, los guerreros y los ladrones italianos…

Roma, París, Nueva York, Alemania, Budapest, México, son algunos de los lugares donde suceden sus cuentos, así sus personajes ciertamente se apellidan “Salami” “Raviolli”. Al respecto acotaría Carmen Galindo “escenas familiares si pensamos que viajó 23 veces a Europa” Aunque Mario en su libro posteriormente escrito difiere diciendo que ¡fueron más de 30 veces! Y no hay que olvidar que Mario viajó en muchas ocasiones con don Rafael como lo comenta él mismo… así Nueva York, Paris, Ámsterdam y Viena entre otros lugares se convirtieron en lugares donde recibió las más altas lecciones culturales.
Mario contextualiza el significado de la obra de don Rafael , nos dice: después vino la novela, que en su caso dominó la década siguiente de los cincuenta. La primera de ellas El sol de octubre ha sido considerada indispensable en lo que a la narración citadina mexicana respecta, y junto con Casi el paraíso de Luis Spota y La región más transparente de Carlos Fuentes marcó toda una época de nuestra novela urbana.
Presencia del Solana novelista se reafirmó con La casa de la Santísima (Oasis, México,1960), sin duda la obra maestra de este ecléctico polígrafo dentro del género”.

Saavedra García va más allá, nos habla recordando en esta novela el amor místico de George Bataille y cita a don Rafael:
“…entonces, padre, en el otoño, no ya en abril, ni en junio, sino en el octubre de mi vida, despertó mi alma de su letargo, se encendió mi alma tibia y conocí  las delicias breves y las torturas largas de un amor intenso, prohibido, penoso, que me hizo revivir, que volvió atrás violentamente las manecillas del reloj de mi vida, pareció darme una nueva juventud, y precipitó mi muerte…”

Mario reflexiona, enumera y nos presenta otras novelas como La casa de la Santísima,  El Palacio Moderna, o Real de catorce: “En esta hermosa composición –escribe Mario- a manera de travelling cinematográfico, conforme su escritor conoció de igual modo ese otro lenguaje para el cual también aportó algunos guiones con la sutil eficacia propia del escritor e intelectual de mundo, constituye una magnífica pintura poética de la fisonomía de ese antiguo y ahora  fantasmal –otrora,  prodigio de prosperidad y encanto- poblado colonial minero de San Luis Potosí. La pluma maestra del escritor consigue mostrarnos una población ahora habitada sólo por alimañas y escombros, que tiene la particularidad adicional de no poseer personajes humanos”
Entre todas sus obras como prodigioso dramaturgo, destaca Debiera de Haber Obispas, “motivo de múltiples traducciones y puestas en México y otros países, (en Polonia, la entonces todavía Alemania Oriental, Estados Unidos, España y Argentina por ejemplo) y protagonizada por las primeras actrices nacionales y extranjeras…”  estuvo entre los triunfos más notables de figuras como María Tereza Montoya, Anita Blanch, Isabela Corona, Gloria Marín, Virginia Manzano, María Teresa Rivas, Blanca Torres, Ofelia Guilmain,, y más recientemente Silvia Pinal, entre muchas otras, y en la década de los 70 fue llevada al cine por Arturo Ripstein, en una polémica versión fílmica (La viuda negra), encabezada  -comenta Mario, por uno de los íconos sexuales de esos años, Isela Vega.
“Fue sobretodo un comediógrafo de inusitados vuelos”  y Saavedra nos recuerda algunas de sus obras del maestro como Ensalada de Nochebuena, Pudo haber sucedido en Verona, Estrella que se apaga, El arca de Noé, Una vejez tranquila, Carnes frías, La pesca milagrosa y entre otras Son pláticas de familia.
Bien dice Mario que debido a la  importancia de don Rafael en el teatro fungió por muchos años como Secretario General de la Unión Nacional de Autores, y más tarde la Federación Teatral que reúne a todas las agrupaciones del medio, que también estuvo en la SOGEM (como vicepresidente) y que dos espacios en la capital llevan su nombre, el primero del IMSS, y el segundo promovido por su gentil sobrina Pilar Colín Solana, en el Centro Cultural Veracruzano, ubicado en el DF sobre Miguel Angel de Quevedo y no hay que olvidar la AMCT (Asociación Mexicana de Críticos de Teatro) donde por muchos años fue presidente.
En su paso como periodista por más de 50 años e “ininterrumpidamente” don Rafael obtuvo los más diversos premios dos de ellos de manos de los presidentes Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.
Su amor por el cine fue compartido desde el inicio de su amistad por Mario Saavedra, resulta que don Rafael vio Crónica Roja, donde actuó Mario en el papel protagónico y por el que le dieron el premio de Opera prima. Su relación con el cine llevó a don Rafael a ser “invitado especial de los más reconocidos e importantes festivales cinematográficos internacionales…”
De ahí Mario pasa al ensayo literario y sobre sus otros “varios y bellos apuntes impresionistas” sobre asuntos de cocina, de viajes, de pintura y de tantos otros aspectos que llenaron la vida plena y enriquecedora del Rafael Solana escritor y ser humano del artista y el hombre, del individuo generoso y del sibarita empedernido”.

La travesía de Mario, a  partir de su libro Rafael Solana: Escribir o morir, trasciende, en un gesto de creatividad,  aproximación nostálgica al maestro, amigo y colega, su libro es también un acercamiento eficaz y fructífero al escritor. Libro  que demuestra como la presencia de Rafael Solana es clave para las letras mexicanas, con conocimiento de causa, con conocimiento de su alma.

 
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