XXII
ENCUENTRO NACIONAL DE LOS AMANTES DEL TEATRO
Tomás
Urtusástegui
PRIMER DÍA. Se presentaron tres grupos teniendo en común
la utilización de música en vivo y en dos de ellos una
crítica a nuestros vecinos del Norte.
Se
abrió el Encuentro con la obra titulada:
LA
SECUESTRADORA DE DESTINOS.
De
la Compañía Teatro Súbito de la ciudad de Cuernavaca
que dirige el reconocido mimo mexicano Rafael Degar se presenta este
monólogo de Malú Huacuja que por lo que nos comentaron
reside en New York actualmente. Por eso no es raro que la obra se sitúe
en esa ciudad.
Un guitarrista cantante nos lleva a ese lugar cantando la conocida pieza
New York, New York. Una mujer joven que ha estado leyendo baila, o más
bien hace ejercicios, con el ritmo musical. Nos enteramos que es escritora,
que le dejan una carriola, que piensa secuestrar al niño que
viene en ella y traerlo a México para que lo eduquen de otra
forma y no sea un futuro combatiente norteamericano. Al final nos damos
cuenta que no había tal niño y que lo que viene en la
carreola es un perro.
La base de la obra es la crítica a los Estados Unidos como líder
mundial. Nada de lo de este país vale la pena.
Patricia Vázquez, la actriz, tiene muy trabajada la obra físicamente
pero con el defecto, que se acentúa en un teatro grande como
es el Jiménez Rueda, de tener poca voz o de no saberla proyectar.
Este es un defecto que vemos año tras año en muchos de
los grupos. Al no escuchárseles o escuchárseles a medias,
nos quedamos así, también a medias, en las obras que nos
presentan y es una lástima pues, como en este caso, de que se
trabajó la obra se trabajó. Ahora tendrán que dedicar
más tiempo a reforzar la voz.
De cualquier forma fue una obra que inicia el Encuentro con valores
positivos y eso es lo que todos buscamos.
POEMAS PARA TRES.
Ray
Nolasco, director y dramaturgo, no falta nunca a estos encuentros. Hoy
dirige una obra de Saúl Enríquez en las que actúan
Alejandra Pino y Maurcio Moreno.
Se repite el mismo error de la anterior, el de la voz, en este caso
la femenina. Ella me gustó mucho en sus movimientos, en sus intenciones,
en su físico, pero muchas veces no me enteré de lo que
decía.
Repito que esto es una lástima pues el trabajo es bueno, inclusive
mejor que en la obra anterior. El texto también. Me enteré
que han estado dando funciones y ensayando en locales pequeños.
Es un buen pretexto pero no sirve ya que un actor debe adaptarse al
local donde se presente. Y lo principal para esta adaptación
es la voz.
La dirección buena contando con muy pocos elementos escenográficos.
El tema es el amor y los desamores. Me gustó que incluyan el
humor en esta obra que pudo ser muy densa. La música también
ayudó a romper con esto negro de la puesta.
Próximamente se presentarán en el teatro de la Capilla
en Coyoacán. Será bueno que asistan pues es un trabajo
serio.
TODOSOMOS:
AMOR
LA
Compañía Indio-Viduo-Company de la Benito Juárez
presentó esto que según dice el programa de mano ni es
teatro ni concierto y tampoco danza. Y no fallan. No es ninguna de las
tres cosas. A mí me quedó la impresión de haber
asistido a una reunión de la Doble A donde nos relata cada uno
de los presentes el porqué se hizo alcohólico y las consecuencias
de este vicio. Ahora no hablan de alcohol sino de Amor. Cada músico
pasa al frente, dice su experiencia y regresa a tocar. No hay más.
Aparte dicen una serie de textos didácticos de lo que debe ser
el amor y lo que debemos hacer los humanos. En resumen no hay nada de
nada, sólo un mucho de música dispareja, sobre todo cuando
la cantan. También me llamó la atención que siendo
todos músicos utilicen casi la mitad del tiempo reproduciendo
a gran volumen CDs de otros músicos. ¿No podían
tocar ellos esa música? En cuanto a actuación ésta
tampoco existe. El volumen de la voz bajísimo, mala dicción,
no hay intenciones, no hay nada. Y sí hay, hay un desperdicio
de tiempo que pudieron haber aprovechado mil veces mejor si se hubieran
asesorado de alguna gente de teatro. Alguien me dijo que la intención
era buena. El teatro no son intenciones, son hechos concretos. La intención
la debieron tener al inicio de su proyecto para darle forma y contenido.
Ya será otro año.
SEGUNDO DÍA.
EL
FIN DE LA CONCIENCIA
Algo
que pudo haber sido bueno y terminó por cansar es este monólogo
del Colombiano
José Manuel Rodríguez Sterling. El es el autor, director
y actor. Cosa que raramente funciona. Como actor es bueno, como director
tiene fallas de ritmo, de tiempo y de intenciones. Como autor tiene
más cosas negativas que positivas. La obra tenía un límite
de tiempo de una hora, él la hizo de hora y media retrasando
a los siguiente grupos. José Manuel todo se lo tomó con
calma, con mucha calma. Iba a acomodar una camisa recorriendo todo el
escenario. Después colgaba de una cuerda un pantalón.
Nueva travesía lenta. Y así todo. La historia tiene un
principio interesante, una persona que dice la verdad y que lo contratan
para que diga verdades que los otros no se atreven. El primer cuadro
donde habla de un patrón que abusa de sus empleados es bueno.
Pero es el único. Es bueno porque es congruente la historia con
lo que vemos y oímos. No pasa lo mismo con el segundo cuadro
en que representa a una mujer que quiere decirle al marido que no gaste
tanto en una fiesta. Ahí se habla de otra cosa y se ve otra cosa.
El cuadro final, escatológico, es de mal gusto. Entre cuadro
y cuadro con luz muy baja pone grabaciones donde filosofa el actor sobre
la vida, nos empieza a dar sueño; después pone una marioneta
que apenas se ve, y cabeceamos. Yo recomendaría a José
Manuel Rodríguez, repito es buen actor, que busque a un autor
y a un director. Todos ganaríamos mucho. Él sobre todo.
DE
GENERACIONES EN DISPUTA
Un
título no apropiado y menos atractivo nos introduce a esta obra
presentada por la Delegación Cuauhtémoc con la Compañía
Vedenteatro dirigida por el autor Emilio Urióstegui. El título
es lo único que no me gustó de esta puesta. Todo lo demás
es magnífico. Magníficos los actores que actúan,
bailan y cantan muy bien. Magnífico el texto que nos hace ver
a tres generaciones enfrentadas: un abuelo, un hijo, un nieto. Buena
dirección. Son de las obras redondas que uno disfruta completamente
desde que principian hasta el final. Me encantó el uso del humor
que nunca deja de estar presente. Tengo que anotar el nombre de los
actores pues los tres, siendo tan distintos, nos transmiten todas las
emociones necesarias. Ellos son Arturo Rosales, Armando Tapia y Ricardo
Valdivia. Al final pude platicar con el autor, me comentó que
tiene otras dos obras, le dije que me gustaría conocerlas pues
esta me pareció muy buena. Desde ahora puedo asegurar que “De
Generaciones en disputa” será una de las obras que recomendaré
al final para que se presente en cualquier festival o foro de la ciudad
de México y fuera de ella. El público, muy abundante a
pesar el intenso frío, brindó un gran aplauso al final.
Con trabajos como éste se reconcilia uno con el teatro. Ojalá
y la mayoría de los grupos se le acerquen en calidad.
URTUSASTEGUIIISIMO
Tengo
muchos años de asistir a este encuentro en calidad de Seleccionador,
así es el título que nos dan a los que seleccionamos lo
mejor para recomendarlo a muestras, festivales, foros, etc., por lo
que puedo asegurar que es excepcional que el público se ponga
de pie a aplaudir a los actores y a la obra. Aplausos y hasta gritos
sí se dan. Con esta obra el público reaccionó espontáneamente
de una forma más que cordial. Y reconozco que no fue por mi texto,
que sí contribuyó en algo, sino que le aplaudieron a los
actores, todos de la tercera edad, todos deliciosos. Alguno de ellos
me comentó al final que su vida ha cambiado drásticamente
desde que hace teatro. Esto lo deben tomar en cuenta los que se preocupan
por las personas de la tercera edad. No basta con que se les den medicinas,
alimentos y hasta habitación. Los viejos quieren otra cosa, ser
útiles, ser activos, ser estimulados. Se presentaron cuatro obras
cortas, tres de ellas de humor. Luis Robles, el director, supo inteligentemente
dirigir a este grupo de adultos para que dieran lo mejor de cada uno.
Sí hubo olvidos y alguna falla pero el público no se dio
cuenta o no quiso darse cuenta. Los olvidos son naturales en esa edad
y por lo tanto perdonables. La lista de actores es grande pero merecen
ser nombrados todos: Aída Campos, Eva Cervantes, Helia Vasconcelos,
Evangelina Shimomoto, José Manuel Plata (el único varón),
Eva Sandoval, Maria Cristina Camarillo, Bertha Villaseñor y Mary
Carmen López. Todos actuaron muy bien, algunos de ellos sobresalientemente.
Lo principal que nos transmitieron fue verdad, algo tan difícil
de lograr. La obra termina con un grito de tres mujeres que se nombran
las reinas del hogar, de la familia y de la patria. Y tienen razón.
Ellas son las reinas. Esta será otra de las obras que recomendaré.
TERCER
DÍA.
El
tercer día, será por el frío, fue ídem.
Ninguna de las tres obras logró calentarme.
MEDICO
A PALOS
Patrocinado
por el Taller de teatro del Centro Cultural American Team y bajo la
dirección de Tania Castillo se presentó la adaptación
de la conocida obra de Molière. La directora buscó una
forma distinta de presentarla haciéndolo en forma fársica.
Algunas cosas funcionaron y otras no. Las actuaciones fueron muy disparejas.
Edna Santiago continuamente mueve los brazos independientemente de lo
que dice. Los tres hombres cumplen con esta propuesta que termina por
no convencernos del todo al no aportar algo verdaderamente original.
Muchas carreras, muchas falsas bajadas de escalera, muchos gestos, mucho
baile y nada más. Se agradece que experimenten y se comprometan
con su idea. Si esta vez no funcionó como debiera ya lo hará
en otra ocasión.
MALINCHE,
UNA IDENTIDAD ROTA
Guadalajara
trae a este Encuentro dos obras, de la que estoy hablando y de la siguiente
que se titula Café con Piernas. Las dos tienen en común
presentarnos personajes sufridos, mártires, sin posibilidad de
redención. La Malinche, interpretada por dos mujeres, no deja
de quejarse un solo momento. La Malinche joven grita y grita respirando
con mucho ruido. Eso llega a cansar. La segunda también habla
en voz alta pero más medida. Los hombres también gritan
mucho. Esta Malinche está basada en la idea de este personaje
que tiene el autor que es diferente de otras Malinches ya muy tratadas
en el teatro. Personalmente no me aportó algo distinto que me
hiciera pensar. La sentí muy plana, muy en el mismo tono. Las
imágenes que nos proyectan siento que no tienen nada que ver
con la historia de la Malinche si no es por tratarse de otros mártires:
Acteal, huelgas de maestros, etc. Las danzas, sobre todo la primera
muy larga. La verdad que yo esperaba mucho más de este grupo.
Repito que pudo afectar el frío en nuestra apreciación.
Espero que no haya sido así.
CAFÉ
CON PIERNAS
Lo
primero que tengo que reconocer es que las tapatías son muy guapas.
Las dos mujeres que salen con tan poca ropa son bellas y sensuales.
La más alta más atractiva pero con mucho menos tablas
que la segunda. Una se llama Abril Medina y la segunda Marisol Méndez.
No sé cuál de las dos es la alta pues no aparecen en el
programa como personajes. De los dos hombres es mucho mejor uno de ellos,
el que canta y toca instrumentos. Sus nombres, sin saber el papel que
hacen, son Luis Miguel López y David Norzagaray. Más que
una historia el autor nos da su punto de vista filosófico del
teatro y de los seres humanos. Las dos mujeres, como Nora en Casa de
Muñecas, al final logran liberarse, los dos hombres no. Uno termina
suicidándose. Pero los cuatro viven su vida como vivir en el
infierno: solos, amargados, resentidos, enfermos. Ni el teatro, que
ellos hacen, logra salvarlos. Una obra tanática que tiene muchas
búsquedas. Una de ellas puede ser las repeticiones constantes.
Teatro nuevo que va a convencer a unos y a otros no, pero que tiene
valor por eso, por proponer algo diferente.
XXII Encuentro Amantes del Teatro 2010
Empezó con una rueda de prensa realmente atractiva, nutrida,
en que vimos a Notimex, La Crónica, El Sol de México,
Telefórmula, Canal 22, El Dia, diario Imagen, Reportajes Metropolitanos,
había hecho ya una entrevista y otros compañeros que no
alcancé a ver registrados en la libreta, que funciona como acta
de asamblea del centro Mexicano de Teatro ITI UNESCO.
En Canal 22, Laura Barrera habló de este Festival el jueves,
a las siete aproximadamente, sus emisiones siempre son variadas e interesantes.
El programa de Maxine Woddside, Telefórmula y Radio Fórmula
el viernes habló de este encuentro gratuito, que logró
14,000 aficionados el año 2009. Este inicio de actividades realmente
fu escaso por la onda fría, que de dia llegó a menos 3
grados C.
Sin embargo, en varias de las funciones se llegó a ver casi lleno
el Jiménez Rueda, con 600 butacas, conforme avanzaba la tarde
mejoraba la afluencia.
Publiqué el dia 5 en El Dia, sobre este Festival. Luego, me tocó
hablar de este XXII Encuentro en Radio Red, donde tengo un espacio,
sábados 8 a 9 a.m. 760 de AM conduce Gaby López. Más
tarde, el sábado en Radio Centro Connie Madera y Jorge, quienes
me dieron un bloque para hablar de este festival cuya entrada es sin
costo, lo que siempre sorprende a los periodistas y otro rato sobre
el Resumen del año 2009, que ya va a culminar con la premiación
del mes de febrero. Nos han comentado que se mencionó en otros
medios informativos. A todos gracias, en nombre de la maestra Isabel
Quintanar.
El viernes vi La Secuestradora de destinos, de Cuernavaca Morelos
Muy ingenioso texto para ir develando, revelando, las preocupaciones
de este siglo, qué nos inquieta, qué deseamos y para dónde
vamos.
Guarda mucho un secreto, ya que desea secuestrar un niño, hay
una carreola a la vista. A partir de esta idea, vienen momentos buenos
y otros menos audibles, para que se perciba que es una actriz interesante.
La actriz es Patricia Vázquez y la autora Malú Huacuja
del toro.
En general merece buenas opiniones esta actriz, la escenografía
con multimedia, además, el texto es ingenioso.
Al finalizar habló algo de que le plagiaron un texto a Malú
y que por eso se fue del país, me gustaría saber más
del caso, pues no hay por qué aceptar cambiar una vida, sólo
porque hay escritores de poca creatividad. Podemos ayudarla a pelear
este plagio.
Poema para tres, delegación Benito Juárez
Más tarde, el viernes, vi Poema para tres, de Ray Nolasco.
Es una interesante disertación sobre la dualidad interna, que
nos lleva a sorprender y confundir a la gente, particularmente al hombre
con quien se convive. Esa situación ambigua que es poco redituable
en términos de felicidad.
El texto es de Saúl Enriquez y los actores Alejandra Pino y Mauricio
Moreno. Es buena idea, buena actuación al principio, después
se convirtió en demasiado extenso, quitándole 30 minutos
hubiera sido justa y agradable.
Todos somos Amor, de la Delegación Benito Juárez
Jorge Cuauhunte, Carlos Díaz, Mariana Mendoza, Monica Navarro,
Alonso Romero y Efrén Sánchez tienen una gran creatividad
y talento, les falta un dramaturgo que revise sus textos, haga dialogar
a los protagonistas y alguien que dirija stand up, musicales, al estilo
de Les Leuthiers, ya que tiene buena calidad musical, vocal y ganas
de agradar.
Hablan del amor, todos hemos sentido esa afinidad, rechazo, gusto, apatía,
pasión, para sentir que estamos vivos… o a punto de morir.
Dentro de la acción hay melodías, son buenos rockanroleros,
tienen deseos de expresarse actoralmente, tienen futuro, pues son en
extremo jóvenes, así que les aplaudo y sugiero enseguida,
estudien lo qué es un texto teatral, si su mismo espectáculo
lo hacen con fragmentos, no con melodías completas, dejen brotar
el diálogo entre los personajes, manejen diversos planos, con
plataformas, para hacer un cerca-lejos, adentro –afuera, evitando
los monólogos en proscenio, que una vez funcionan, pero repetidos
son poco eficaces. El final fue abrupto, faltó alguien que les
creara climas.
Reitero, hay con qué. Ya subieron un peldaño, faltan otros.
El fin de la conciencia, Colombia México
Muy buena idea, texto de José Manuel Rodríguez Sterling
y actuación de él mismo y Ximena de Tavira. En general
el texto se sostiene durante la primera parte, luego se alarga para
perder gran parte de la atención que había logrado.
Buen trabajo, que podrá mejorar a partir de que incorpore las
ideas y sugerencias de los espectadores. Es un grupo Colombia México.
De Generaciones en disputa, de la Delegación Cuauhtémoc
Uno de los mejores trabajos de la primera semana, muestra los tres niveles
que convivimos generalmente, hijo, padre, abuelo, que tienen mañas,
propuestas, peticiones, reclamos y cl estilo de Becket y de Ionesco
nos van enseñando el alma de estos tres seres.
Con buen uso del espacio, su mínima escenografía les permite
estar aquí y allá, fijos y caminando, para sorprendernos
con el texto de Emilio Urióstegui, actuación de Arturo
rosales, Armando Tapia y Ricardo Valdivia.
Hay frecuentes sorpresas y lenguaje bien planeado, prpuesto y escenas
trazadas con tino para que se resuelvan con teatralidad. Dirán
que son adjetivos aplicables a toda obra, pues no, en algunos montejes
escasea el teatro.
“Respeta la dignidad de mi osteoporosis, dice el maniuplador hombre
de muletas, que no las requiere al arto, pero va a todas, partes. Goza
de un anillo auténtico que perteneció a Napoleón,
al leer su interior dice “Made in China” si, pero es porque
él también conquistó, dominó y colonizó
a los orientales, ¿eh?
¿Cuál es el tema de esta propuesta? El cambio, todos lo
deseamos, lo evitamos, lo odiamos y también escribimos obras
teatrales sobre esta entelequia.
El Público se puso de pie: Urtusasteguísimo
Tomaron cuatro obras breves de Tomás Urtusástegui, dirige
Luis Robles, con actuación de Aida Campos, Eva Cervantes,Helia
Vasconcelos, Evangelina Shimoto, José Manuel Plata, Eva Sandoval,
Ma. Cristina Camarillo, Bertha Villaseñor y Mary Carmen López,
los más jóvenes anda por los setenta años de edad.
Se reúnen en un club de la tercera edad, estudian teatro y llevan
a cabo este montaje. Con excelente resultado.
Se murió mi marido y me quitó un peso de encima, hablo
metafóricamente, porque no en la realidad… Nosotros ya
no tenemos futuro, ¿o si? No sé que me voy a poner, lo
de este año, el del otro año y el del otro.
Vamos a despedir a los demás, mientras nos despiden para siempre.
Antes eran pesos oro, hoy son pesos latón. Si no eres una familia
bien, eres una familia mal. Hablando de adpotados, el hijo de José,
Jesús. Fiesta un dia, y esclava el resto del año.
Vimos varios actores y actrices de buen ritmo, buena memoria, otra de
mediana técnica, pero con ganas de gustar, incluyen ya lenguaje
de chavos “te pasas”, “ese es tu pedo” La escena
que mandaron al final es sublime, La reina de Otoño, o sea, en
un club de esta edad hacen una fiesta y seleccionan a cierta dama, para
reforzar que encabeza a los que ya se van.
Emocionados todos, aplaudimos de pie, sinceridad, entrega y ganas de
trabajar duro. Había familiares seguramente, pero de los 500
espectadores, seguro que 300 eran público que llegó por
haberse informado por los diarios, radio y TV.
Felicitaciones.
--
BENJAMIN BERNAL
CÁPSULAS
TEATRALES 2010
OLGA
MARTHA DÁVILA
LA SECUESTRADORA DE DESTINOS
Sólo
puedo concebir una puesta en escena como lo que acabo de ver si esta
es dirigida por un joven inexperto que piensa que un monólogo
puede ser aburrido si el actor o la actriz no están en constante
movimiento. Patricia Vázquez tiene una gran ligereza y sus saltos
a la mesa, dizque de un café, son ágiles. Señor
director, explíqueme usted que tenían que ver esos aeróbics
con la historia, o a la mejor piensa usted que ellos podían hacer
más divertida la función. No lo creo. Sentí mucho
que este Encuentro tan importante empezara con esta presentación
tan poco agraciada. Al guitarrista pónganle aunque sea luces
como a la actriz.
POEMA
PARA TRES
Qué
desperdicio. La obra no está mal pero se nos fue de las manos
tratando de escuchar a la actriz, Alejandra Pino, a la que la voz se
le iba a cada rato y nos impedía seguir un texto que me pareció
interesante al principio. El actor tiene buena dicción pero debe
cuidar sus finales. ¿Para qué tanto papel en el suelo?
Lo más probable es que la obra la pongan en un espacio pequeño
donde el ventilador mueva toda esa basura pero que no les funcionó
en el Teatro Jiménez Rueda que les quedó muy grande. Es
muy importante que el señor director ayude a sus actores a cuidar
sus espacios tanto en movimientos como en voz. La obra vale la pena
y también parte de la actuación.
TODOS
SOMOS: AMOR
Definitivamente
no es teatro, no es danza ni concierto. En pocas palabras fue simplemente
una terapia de grupo de la Doble A. Señoritas actrices, su vestuario,
aunque moderno, es sencillamente feo. Lástima que no consiguieron
a un director.
EL
FIN DE LA CONCIENCIA
Qué
se puede decir de un actor, porque sí lo es, que se regodea tanto
que no sabe controlar su tiempo y en lugar de hacer un monólogo
agradable lo destroza al colgarse de tal modo que el público,
o sea yo, termina casi durmiéndose. Le preguntaré en su
calidad de director por qué y para qué tiene que pasar
de un lado a otro tantas veces en un foro tan grande como éste
y además con toda tranquilidad. El primer juego con un espectador
fue divertido. Después el actor se coloca a dizque escribir en
una mesa sin casi luz. ¿De quién se quería esconder?
El último juego con una mujer joven del público me dio
pena. Qué vulgaridad y que poco tacto para tratar a una muchacha.
Debió advertirle que la iba a insultar en público antes
de subirla al escenario.
DE
GENERACIÓN EN DISPUTA
Por
fin pudimos disfrutar de una buena puesta en escena redondita, redondita.
Los tres actores son estupendos, el texto divertido pero que al mismo
tiempo te hace reflexionar. Lograron que me sintiera nuevamente orgullosa
de mi profesión. El teatro es bello, es intenso, es maravilloso,
es vida. Por fin volvimos a ver luz y ver caras y cuerpos, gente cantando,
bailando y actuando con verdad. Vuelvo a decir lo que siempre he dicho
a los directores, que llenar un escenario sin una buena actuación
no sirve de nada. Que los demás grupos vean lo que fue este escenografía
tan simple pero que ocupa todo el espacio teatralmente. Gracias a esta
compañía teatral.
URTUSASTEGUIIISMO.
Nuevamente
nos pusimos de pie y aplaudimos con gran alegría. Nuevamente
Luis Robles, el director, nos hizo pasar momentos felices con esos ACTORES-lo
son porque todos ellos se entregan- que nos dieron una lección
que cuando se quiere se puede. Nuevamente Tomás Urtusástegui
con sus textos nos lleva a su conocimiento de la vida enfrentando la
tercera edad y nos enseña que en este momento de la vida todavía
estamos llenos de alegría, amor y una ganas de vivir enormes.
Los viejos no nos dejaremos tan fácilmente enterrar. Gracias
Tomás, Gracias Luis, Gracias a todos los actores.
MÉDICO A PALOS
¡Por
Dios! Quién les habrá dicho a algunos directores de teatro
que para poner una comedia de Molière es necesario hacer payasadas.
Pobre Molière, cada año lo ponen como si fuera un escritor
mediocre al que hay que arreglarle sus textos y sus propuestas. Por
lo visto no han entendido que sus obras son comedias finas y no scketches.
Señorita directora, la joven que escogió usted para el
papel de la esposa debe de estudiar más teatro y dejar de mover
tanto las manos pues me tenía angustiada. Los actores sólo
querían hacer reír al público que tanto necesita
divertirse y termina por conformarse con este tipo de trabajo. Eso no
me parece justo. El teatro es para el público que piensa y al
mismo tiempo se divierte al entender los problemas humanos que se presentan
gozando de un espectáculo bello. Eso es lo que tenemos que darle
y no algo fácil. La comedia, compañeros, es más
difícil de actuar. Tengan cuidado.
MALINCHE,
UNA IDENTIDAD
Pobre
Malinche, ahora sí la pagó caro, no sólo fue una
traidora sino que las actrices con su actitud, danzas y reacciones durante
toda la obra la presentan muy sensual, casi como una sexy servidora,
lo cual no creo que sea una imagen justa para ella.
Yo tengo mucho respeto por los autores y directores, ellos tienen derecho
a presentar lo que piensan o crean sobre un personaje de la historia
pero siento que en este caso la imaginación del dramaturgo y
del director se pasaron de la raya. Los personajes masculinos estaban
tan fríos como el clima.
La actriz primera tiene buena voz pero grita durante toda la función
con lo que pierde emoción y termina por cansarnos. La Malinche
segunda un poco mejor pero también quiere lucirse en lugar de
hacerse sentir. La música me gustó. Siento mucho que el
esfuerzo se haya quedado sólo en eso.
CAFÉ
CON PIERNAS
Como
actriz me siento un poco frustrada pues ya pensaba que iba a ver algo
que me transportara más profundamente al mundo teatral. Esperé
mucho pero no resultó, al contrario. Me hizo dudar de a qué
teatro se estaban refiriendo en escena. Lo que yo vi fueron a unas señoritas
muy guapas luciendo trajes y piernas. No creo, y eso con el perdón
del grupo y de su director, que esta sea una buena forma de representar
la vida en el teatro. El productor, en la obra, es un actor que merece
mejor dirección, el que trabaja de actor merece mejor papel.
Espero que a las jóvenes actrices no les haya dado una pulmonía.
Comenzó
el XXII Encuentro de los Amantes del Teatro.
En esta ocasión en el Teatro Jiménez Rueda, bajo los auspicios
del Instituto Nacional de Bellas Artes, cuyo propietario es el ISSSTE,
y concesionado al INBA para su manejo, resulta una digna sede, advirtiéndole
al público que hay que llevar un buen abrigo en estas fechas.
La Secuestradora de destinos
El viernes 8 del mes en curso, Teatro Súbito de Cuernavaca, Morelos,
con la actuación de Patricia Vázquez, la dirección
de Rafael Degar, texto de Malú Guacuja del Toro, la que tuvo
un altercado con la escritora Laural Esquivel de “Como agua para
chocolate”, tuvo que huir a Nueva York donde acontece esta historia,
“La secuestradora de destinos”.
Con música en vivo, producciones en video, nos invita a conocer
desde un punto de vista crítico, pero no por ello menos serio,
el racismo a través de la historia de una carriola.
Una mezcla de nacionalidades, grupos raciales y sociales, en voz de
una escritora confundida por una niñera, por estar leyendo un
libro en español. Sus razones en la obra resulta un juego entre
el teatro, la multimedia y la danza, dejando un grato sabor de boca
entre los espectadores.
Esther y Zvi
Un poema para tres
Teatro rEnO de la auditoría de Saúl Enríquez bajo
la dirección de Ray Nolasco y la actuación de Alejandra
Pino y Mauricio Moreno.
Antes de comenzar falta mencionar a Santiago Rojas en la guitarra a
quien le reconocemos su talento.
El y ella nos cuentan una historia saltando del presente al pasado de
cómo un juego y un trabajo de psicología unen a esta pareja.
De acuerdo al programa el género es una pieza, sigue sin duda
la discusión si es un género independiente, teniendo como
característica que puede abordar cualquier otro.
Para fines de este texto, lo anterior no es relevante, la relación
entre los dos personajes comienza cuando uno de ellos sale de un baúl,
mismo que como en otras ocasiones tiene diversos usos, marcando tiempo
y espacios, esto acompañado de los mínimos cambios de
vestuario, que se podrían llevar, sin necesidad de una maleta.
La actuación de ambos está a nivel, sin embargo no gustó
como la primera obra, lo cual no le resta méritos debido al a
complejidad de esta pieza.
Creemos que si la refinarán un poquito mas estaría excelente.
Esther y Zvi
Todos
somos: Amor
Indie-Viduo Company nos presenta esta creación colectiva, bajo
la dirección de Efrén Sánchez, describiéndola
ellos como Teatro en atril musical, el reparto es: Jorge Cuahunte, Carlos
Díaz, Mariana Mendoza, Mónica Navarro, Alonso Romero y
Efrén Sánchez.
En la obra “Todos Somos: Amor”, el experimento transita
entre la música, la narrativa, la poesía, testamentos
leídos y grabados y por supuesto la música en vivo, con
un pequeño resbalón de tipo técnico, sin que sea
la culpa de los actores, ya que casi no se escuchaba cuando cantaban.
El uso de diversos objetos nos conducen a los distintos estados del
amor, del mas dulce al mas álgido.
Tuvo buena recepción y dejó un buen sabor de boca; las
actuaciones fueron buenas, no llegando a la excelencia, si bien el orden
estuvo bien hecho, así como la introducción de los diferentes
elementos; además de un buen manejo, es decir con sketches, testimonios
e interpretaciones, la extensión para muchos fue excesiva.
En ciertos momentos caen en cliches, no siendo del todo cierto en esta
época, ya que las mujeres pueden pagar en una cita y comprar
regalos, así como los gastos de la boda van por las dos familias.
El uso de las estadísticas y su fuente, permitió un grado
de veracidad a lo que dicen, en general un buen espectáculo.
Esther y Zvi
Malinche, una identidad rota
En el tercer día se presentaron tres obras, ya que una de ellas
no pudo por estar de gira, El médico a palos y dos mas que sí
vimos, ambas por la misma compañía conformada por Mimesis
Teatro y Aquelarre de Guadalajara, ambas con excelente elenco, dejando
a casi todos satisfechos.
En Malinche, una identidad rota de Efraín Franco bajo la dirección
de Mari Paz Gómez, es un género didáctico, es decir
educativo, no por ello aburrida, por el contrario, las proyecciones,
danza y la actuación, así como el uso de pocos elementos
en escena, donde están bien utilizados, mezcla de sensualidad
y violencia, sobre todo en una escena que fue ligeramente alterada por
el público escolar, sus intérpretes nos hablan de la historia
de Doña Marina también conocida como la Malinche o Malinzin.
Cada uno de estos nombres con distintos motivos, donde se aborda cada
uno de ellos.
En estos 75 minutos aproximadamente la historia de esta mujer nacida
en la actual Veracruz, princesa, esclava, traductora, amante y madre
del primer hombre que quiso la independencia de España, Martín
Cortés, hijo del conquistador y familiar de Pizarro.
Bien manejada en tiempo, con vestuario adecuado, ilustrándonos
sobre su papel en la historia de lo que ahora llamamos México.
No solo se refiere a la época de la conquista española,
también nos hace referencia a nuestro tiempo con múltiples
imágenes que nos habla de la injusticia siempre presente en este
país así como la discriminación a algunos sectores.
Su dimensión religiosa se ve en la Madre Tierra o Tonantzin,
para muchos la Virgen de Guadalupe, símbolo para la mayoría
de los mexicanos.
Otro punto no mencionado que también forma parte de esta historia
es la suposición de que su alma es la llorona.
Sin duda un gran espectáculo.
Esther y Zvi
Café con piernas
Estos locales son tradicionales en Chile, las meseras usan escasa vestimenta,
siendo en muchos casos un diminuto bikini, para todo público.
Del dramaturgo Efraín Franco Frías, de la directora Alicia
Yapur, el elenco está conformado por las muy guapas actrices
Marisol Méndez, Abril Medina, complementados con David Nerzagaray
y Luis Miguel López.
Aquí los actores actúan a mas de una persona, mientras
las mujeres solo uno.
Reconocemos su profesionalismo a pesar del frío que hacía
en el teatro, por su evocadora vestimenta.
La capacidad de los cuatro está al mismo nivel, en ellos se mezclan
un policía con las consecuentes críticas a éstos,
un actor frustrado y preparado en Europa y Rusia, un empresario, así
como un gigoló Luis Miguel, sin olvidar a las dos actrices y
bailarinas, cada uno con su propia historia de soledad, mientras también
es la historia del teatro dentro de una obra de teatro, con todos los
sinsabores y alegrías que éste tiene, sin olvidar la mordacidad
del texto, donde todos salimos “golpeados”, incluyendo a
los periodistas teatrales, teniendo algo de razón.
Una obra evocadora en todos los sentidos con una muerte, gracias a un
elemento escénico, pasión y la reflexión de los
que de alguna forma hacemos teatro en este mundo, siendo nuestra razón
de ser.
Sin mas les invitamos a disfrutar de este espectáculo, ya que
hay para todos.
Esther y Zvi
Obra
Urtusasteguíiisimo / cuatro obras breves
La
comedia protagonizada por seis actores y actrices del Taller de teatro
Euquerio Guerrero perteneciente a la Delegación Benito Juárez,
cerró dignamente la segunda jornada teatral de este Encuentro
de los Amantes del Teatro—el cual celebra ya su vigésimo
segundo aniversario—y fue además, objeto de un aplauso
cerrado y prolongado con el público puesto de pie. La sinceridad
y naturalidad caracterizó la puesta en escena, presenciada por
el autor, Tomás Urtusástegui. En cuanto a las pequeñas
comedias—una de ellas no lo fue—diré solamente que
tocan aspectos tan reales y tan cercanos a nuestra sensibilidad—de
jóvenes y adultos por igual—que no podíamos menos
que soltar las lágrimas, aunque no sólo se llora de tristeza,
sino también de risa. Hay algo que caracteriza a estas obras:
aunque hay una lucha constante de contrarios, de caracteres encontrados
en los personajes, no hay melodrama, pues siempre surge el comentario
crítico departe de alguno de ellos, en tono de comedia o de farsa.
Así, lo que alguno esboza como una caída en lo nostálgico
o lo cursi, el otro lo cuestiona, tal es el caso de la añoranza
en los programas televisivos como Reina por un día o bien la
crítica a los anuncios para vender pasta de dientes tanto antiguos
como actuales. Por otro lado, en cuanto a lo escenográfico, aunque
en obras modernistas puede parecer una audacia que los mismos actores
hagan el papel de tramoyistas, en este caso el que lo hagan sin oscuros
acaba con la magia, por lo que sería mejor que el atrezzo y los
elementos escenográficos se cambiaran en completa oscuridad.
De
generaciones en disputa de Emilio Urióstegui, farsa cómica
presentada por la compañía Videnteatro de la Delegación
Cuauhtémoc, con Arturo Rosales, Armando Tapia y Ricardo Valdivia,
dirigidos por el propio autor, presenta un dilema dialéctico
y filosófico, como casualmente se menciona en uno de los textos.
La farsa presenta una estructura en espiral, que se va tensando y destensando
de manera progresiva, envolviendo al espectador, sin soltarlo en ningún
momento. El amor, ciertamente, es el que une al trío abuelo-padre-hijo
y es lo que, finalmente, termina por unirlos a pesar de sus diferencias;
éstas son llevadas a un extremo fársico que los actores
asumen muy bien. Las ocurrencias de los tres personajes, si bien son
muchas veces caricaturescas, no salen demasiado de lo convencional y
muestran, en todo caso, el desencanto de las tres generaciones por la
monotonía de la existencia.
El fin de la conciencia de José Manuel Rodríguez Sterling,
quien dirige y actúa, además de Ximena de Tavira, es un
drama que sintetiza muchos de los tabúes que rigen a la sociedad
convencional y que se traducen en mentiras, en hipocresías que
debemos utilizar para parecer respetables ante los demás, de
tal suerte que, muchas veces, parecemos muñecos o actores que
adquirimos un rol, un papel que asumimos ante tal sociedad. El protagonista
está resuelto a terminar con ello y, por añadidura, descubre
una manera lucrativa de ganarse la vida. Sin embargo, en el trayecto,
conforme va poniendo los puntos sobre las íes para resolver los
conflictos ajenos, su conciencia va reduciéndose a nada, por
lo que, de manera insólita, en una escena que me pareció
afortunada, aparece un títere, una cabeza dorada vestida con
un velo rojo y coronada por tentáculos; se trata de la conciencia
del hombre que se queja del olvido que ha recibido departe de él.
Por otro lado, hay un pequeño desacierto en esta puesta en escena,
para mi gusto, el cual es, a veces, un tanto conservador. Se trata de
la ruptura de la cuarta pared que, en la primera tentativa, fue acertado
pero no así en la segunda. El protagonista escogió entre
el público a un joven, al azar, para que hiciera el papel del
dueño de un restaurante con quien, según el guión,
tenía que pelear. En cámara lenta, trató de golpear
ficticiamente al joven del público. Éste, con gran histrionismo,
golpeó antes al actor. El protagonista dijo entonces: “Se
supone que yo tengo que ganar…” Ante esto, el joven improvisado
se dejó golpear actuando de manera estupenda, quedando tendido
en el foro. El aplauso del público no se hizo esperar.
La segunda tentativa fue terrible. Una joven subió al escenario,
al ser elegida por el actor. Éste, cual si fuese la Comedia del
Arte Italiana, se puso una máscara y, escudado en ella, comenzó
a proferir ante la joven un monólogo por demás escatológico,
mencionando el sexo de ella que calificó de maloliente y otras
sandeces. Todavía—el actor por supuesto, es inocente, tan
sólo me refiero al guión—siguió el parlamento
preguntando a la muchacha si no tenía nada que decir. La joven
mujer actuó con discreción, no dijo nada y esbozó
una permanente sonrisa. Por favor, creo que debe haber un límite
al romper la llamada cuarta pared.
El aplauso para el actor y para la actriz, al final, fue mayúsculo.
10 de Enero de 2010
Tres
obras magníficas, a cual más diferentes. Por una causa
u otra, pero magníficas.
En primer término, el Médico a Palos de Molière,
a cargo del Taller de Teatro del Centro Cultural American Team. Con
los retratos del propio Molière en el fondo, la actuación
convenció, pues hubo comicidad en la propuesta; por ello, más
que comedia, a veces el tono resultaba más bien fársico.
El público, algún sector más que otro, aquellos
que no son demasiado intelectuales y ríen de buena gana en una
mañana de domingo, festejó los gags y las tareas escénicas
de pantomima; esto fue un acierto, sobre todo en uno de los personajes,
quien reproducía mímicamente lo que era dicho verbalmente.
De tal suerte, esta comedia clásica emulaba una tira cómica
o, mejor aún, los dibujos animados de una película moderna.
Es así, que estoy seguro de que, si hubiese habido—que
casi no los hubo—niños pequeños en el auditorio,
se hubieran divertido aunque no hubiesen entendido un ápice de
la trama urdida por el autor francés. Tal fue la puesta que,
tal y como lo afirma el programa de mano, es vanguardista y logra que
los cuatro actores se desdoblen y llenen la escena cubriendo cualquier
vacío dejado por los intervalos entre los diálogos.
De
la segunda obra, La Malinche, de Efraín Franco y presentada por
la Compañía Mimesis Teatro de Guadalajara, hay mucho que
decir. No lo habría, acaso, si tan sólo se tratara de
comentar la puesta en escena muy buena, para mi gusto, que, como saben,
es el de una persona del público, no docta en cuestiones teatrales
profundas. Por principio de cuentas, hubo frases inolvidables para mí,
dentro de los constantes monólogos que profería la Malinche,
sobre todo cuando se dirigía a nosotros, todos los mexicanos,
descendientes de ella. “es hora de que vuelen…” adujo,
en un momento, preocupada por nuestra suerte. Al buscar constantemente
a su hijo Martín Cortés, nos buscaba, como Diógenes
a un hombre verdadero. En el caso de ella, seguro buscaba al mexicano
de verdad, el que se sabe mestizo, y aún así debe sentirse
orgulloso y capaz de grandes logros.
El vestuario fue muy imaginativo, como es el caso de los copillis o
tocados aztecas de las mujeres, hechos de flores. Tuvo monumentalidad,
en cuanto al gran acierto del telón con el fragmento del mural
de Orozco en donde aparecen Cortés y la Malinche, al cual le
falta eso sí, la parte inferior, muy significativa, de un ser
esclavizado quien yace en el suelo,
Detalle adicional, subliminal si se quiere, fue el de las proyecciones
que nos recordaban personajes conocidos del cine mexicano: Pedro Infante,
Pedro Armendáriz, Dolores del Río, etc. y otros anónimos,
a veces de carácter político marginal, como los protagonistas
de las luchas de la APPO en Oaxaca, etc.
El guión está bien estructurado, hay didactismo en él,
pero sin exagerar y se nota el realce que se da a reivindicar el personaje,
desmitificándolo y haciéndole justicia. Al fin y al cabo,
se trasluce, somos descendientes de Martín Cortés, el
hijo bastardo de Malintzin (Marina) y Hernando Cortés, el gran
“cabrón”, como se le define. Hay cuestiones también
discutibles, por parciales, pero ello no quita el mérito a la
obra, es tan sólo tema de discusión histórica,
dado que habría que ver la leyenda negra que el propio Cortés
se encargó de construir a partir de la caída de los Mexicas,
algo así como “hacer leña del árbol caído”,
lo cual se trasluce en el monólogo de la Malinche en contra de
los Mexicas cuando aduce que merecían la caída de su imperio,
por lo que justifica el haber ayudado a los hispanos. Llega incluso
a calificar, sin fundamento histórico, a Cuauhtémoc de
“ambicioso y sanguinario”.
Todo ello es, harina de un costal muy diferente y como corolario, diré
tan sólo que la obra mereció el aplauso atronador que
le brindó el público, que en número de, aproximadamente,
ciento cincuenta personas, ocupó el gran lunetario del Teatro
Jiménez Rueda en la helada tarde citadina.
La
compañía Aquelarre, de Guadalajara, presentó Café
con Piernas, de Efraín Franco Frías. Se tiene el antecedente
de que los cafés con piernas en realidad existen en Santiago
de Chile, lo cual se menciona en el programa de mano. La obra es otro
ensayo del “teatro dentro del teatro”, un “juego de
espejos” en donde los actores y “animales de teatro”
en general, tratan de retratarse a sí mismos sobre el escenario,
rompiendo la cuarta pared, esta vez sin involucrar físicamente
al público. Hay, pues, un empresario que contrata a las meseras
y a un actor formado en Europa para que “hagan cabaret-teatro”,
ofreciéndoles que escribirá un guión basado en
la vida de ellos, la cual los condujo hasta ese trance. La relación
se va complicando y desemboca en el suicidio de Manuel y en la huída
de las meseras-actrices-cabareteras hacia una nueva vida, aunque sin
poder huir de sí mismas, libres del querido y odiado Luís
Miguel, de cuyo destino final no se sabe nada. Las palabras del autor
de la obra, al finalizar ésta, merecieron un aplauso aún
mayor al que mereció la obra misma, el cual fue muy grande, cuando
expresó: “Mientras haya teatro, habrá amantes…”
Quetzalcóatl
Vizuet